Autor: Ignacio Benedetti

  • La noche en el Camp Nou

    Jornada 22. Liga de España. Camp Nou de Barcelona.

    El equipo blaugrana juega un muy correcto primer tiempo en el que aparecen fallos característicos tales como la ausencia de definición y centros a la nada. Valencia gana un gran partido y por primera vez Gerardo Martino, entrenador del equipo catalán, deja claro que está preocupado por el rendimiento de su equipo. Anteriormente, sus reflexiones negaban la continuidad de este juego. La prensa toma nota del gesto de su entrenador y empieza a preocuparse por el juego. La angustia es superficial; si el domingo recuperan la punta ya no se hablará del juego sino de la efectividad.

    Semifinales de la Copa del Rey. Partido de ida. Camp Nou de Barcelona.

    El equipo local vence a la Real Sociedad dos goles por cero. Por momentos el equipo de Martino entrega algunas señales que invitan a pensar en el mantenimiento de la identidad de un modelo que ha sido alabado por el mundo entero. Hasta ahora son sólo muestras aisladas que para muchos son positivas mientras que para otros – entre los que me encuentro – son la continuidad de un incendio que comenzó en 2.012 y aún no ha sido controlado.

    A estas alturas, luego de tantas pistas, ¿alguien recuerda el reclamo de Pep Guardiola, entrenador que condujo a la mejor versión de este equipo en la historia? El ahora entrenador del Bayern alemán exigía a sus jugadores “sonreír poco y correr más”, recordándoles que la excelencia cuesta sangre y sobretodo mucho sudor. Marcelo Bielsa, por su parte, afirma que correr es un acto voluntario, no de inspiración. A mis jugadores les digo que jamás podría reprocharles la falta de talento”.

    Quienes conocen al cuadro catalán afirman que este equipo desechó la máxima de Guardiola y ha preferido no leer al rosarino; hace más de dos años se entrena con un grado menos de intensidad, lo suficiente para haber bajado del olimpo y convertirse en un fenomenal conjunto mortal.

    Una extraordinaria frase de la serie de televisión Shameless nos recuerda que «ante la disyuntiva, el ser humano generalmente elige la peor opción». Guardiola se fue para no tener que hacerse daño con futbolistas que adoraba pero a los que ya no podía pedirles tan siquiera que mantuviesen los niveles de sacrificio.

    El resultado del miércoles es celebrado por aquellos que sólo ven el marcador. Obnubilados por una alegría efímera no se dan cuenta que pueden seguir ganando, pero que la brillantez de antaño ha dado paso a una oscuridad que hace pensar que la noche ha llegado para quedarse un buen tiempo.

    Columna publicada en el diario Líder el domingo 09 de Febrero de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/La-noche-del-Camp-Nou.aspx

  • De vuelta con el CAR

    Rafael Esquivel es un político en todo el sentido de la palabra. Cuando identifica que la oposición a su gestión empieza a tomar fuerza, suelta una bomba de humo para que todos vayan detrás de ella, olvidando así el objetivo principal. En este caso, ante la ausencia de un entrenador para la Vinotinto, la noticia que el presidente de la FVF nos regala es que, milagrosamente, el Centro de Alto Rendimiento ya está habilitado.

    Esquivel se muestra orgulloso y desafiante. «Quisieran ellos sentarse conmigo aquí como están ustedes» dijo a otra prensa, en clara referencia al periodismo de fútbol . Pero vale la pena recordar que ha sido él, y sólo él, quien se ha metido en problemas por hacer lo que el genial Charly García llama «promesas sobre bidet».

    El CAR llega con mucho tiempo de retraso y aún no se analiza en profundidad que ese centro de entrenamiento se encuentra en una ciudad en la que ninguna selección nacional jugará partidos oficiales, por lo que, entre otras cosas, el proceso de aclimatación de un atleta con miras a determinada competencia será, cuando menos, incompleto, dadas las diferencias climatológicas con otras ciudades de nuestra geografía. Pero ese es otro tema al que llegaremos en un futuro no muy lejano.

    Entonces, ¿qué celebramos? ¿Es que acaso hay que aplaudir el cumplimiento de una obligación? ¿A eso hemos llegado? No. Me niego a solemnizar y venerar la tardía entrega de una obra con más de diez años de retraso. Así como el deber del periodismo es la búsqueda de la verdad – no de amigos, hermanitos, compadres o muñecos – y su defensa, su responsabilidad como directivo es hacer lo imposible por mejorar el fútbol venezolano. Después de casi 30 años al mando de este deporte, ¿nos conformamos con estas migajas?.

    Reitero, me resisto a aceptar como extraordinario lo que es ordinario, y me niego a olvidar que aún no hay seleccionador nacional, pero por encima de todo, me opongo a toda intento de desfigurar la verdad a punta de medias tintas, excusas, incumplimientos y amenazas a la palabra, esa que como bien dijo Dante Panzeri “no ha sido inventada para NO decir lo que pensamos. Para callar y ocultar se inventó, antes, el silencio”.

    No pretendo ser invitado a su oficina, Sr. Esquivel ni ser considerado para futuras visitas al CAR. Me interesa mucho más que se nombre un seleccionador nacional para cada categoría y se les permita trabajar con todas las herramientas necesarias para alcanzar la excelencia. Hoy me conformo con eso; mañana, no sé…

    Columna publicada el jueves 06 de Febrero de 2.014 en el diario Líder

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/De-vuelta-con-el-CAR.aspx

  • El caótico Pep Guardiola

    Al hombre le es imposible repetir conductas en contextos similares; no existe quien reaccione de la misma manera ante situaciones aparentemente idénticas. Esto es porque somos seres que vivimos en un estado permanente de aprendizaje. Puede que esas pequeñas modificaciones que vamos sumando en nuestro camino sean imposibles de divisar, pero su existencia es indiscutible.

    Con permiso del Manchester City del chileno Manuel Pellegrini, creo que el Bayern Múnich de Pep Guardiola es el equipo que mayores retos ofrece a quienes intentamos comprender este juego. Pasados unos meses desde su llegada, nadie duda que el conjunto alemán ya es un equipo de autor.

    El Bayern pasó de jugar un 1-4-2-3-1 muy definido para convertirse en una incógnita extraordinaria. Puede comenzar el partido con un delantero centro claro como Mandzukic, rodeado de jugadores «satélites» como Ribéry, Robben y Müller pareciéndose así a la versión de Heynckes, y terminarlo con mayor ímpetu ofensivo, sin un definidor clásico, con seis volantes merodeando el área. Guardiola, ante todo deportista,  sabe muy bien que sin mayores desafíos cognitivos, el futbolista puede acomodarse en su zona de confort. Por ello su reto es mayor de lo que muchos suponen.

    Otra alternativa es jugar muchos partidos sin un medio centro típico, ubicando en esa zona a Thiago y a Phillip Lahm como su socio, sin que esto comporte un riesgo ya que el patrón de juego y la calidad de los intérpretes permiten estas innovaciones. A ello se le agrega aquella vieja instrucción de su entrenador: «todos mis jugadores tienen permiso de llegar al área, pero no de quedarse en ella». Al fin y al cabo, lo que hace Guardiola es otorgarle libertad a sus dirigidos para que se muevan por espacios que antes eran desconocidos o simplemente prohibidos, renovando así el gusto por el aprendizaje de sus futbolistas.

    Guardiola genera pequeñas modificaciones para alimentar el autoestima de sus jugadores y desconcertar al rival. ¿Cómo lo hace? Desde la fuerza de sus ideas y el afecto a sus dirigidos, sin gritos ni golpes. Convencer para luego vencer. Pequeños cambios que producen una tempestad que sirve para competir en superioridad de condiciones, o como lo explicaba Marcelo Bielsa hace un par de años: «Guardiola le propone a algunos jugadores que dejen de hacer lo que mejor hacen y que hagan algunas cosas que no están entre sus máximas virtudes y lo hace para que mejore el colectivo y lo logra con una aceptación de los jugadores absoluta, lo que habla de su liderazgo».

    Columna publicada en el diario Líder el domingo 02 de Febrero de 2.014

  • El jefe es Rafael Esquivel

    Nada en esta vida es definitivo salvo nuestra muerte, pero por lo menos hasta el momento en que usted lea estas líneas, Rafael Esquivel sigue siendo el mandamás del futbol venezolano. No es esta una afirmación que pretenda convertirse en novedad, pero sí debe entenderse en toda su dimensión. Ser presidente es una labor para la cual se es elegido, pero ser el «mandamás» es un calificativo que hay que ganarse a pulso, día a día, con inteligencia, olfato, mano izquierda y sobre todo mucho conocimiento de los contrarios, para neutralizarlos cuando sea necesario.

    Rafael Esquivel no tiene casi tres décadas comandando la FVF por simple casualidad. El martes, en este diario, Nelson Carrero, siempre cercano a la Federación y ahora integrante del directorio de ese ente, afirmaba que «posiblemente la próxima semana ya haya humo blanco, no creo que se tarde más la decisión». A Carrero hay que creerle; el ex jugador, entrenador, abogado y hoy directivo, siempre ha dado pistas de conocer cómo se comporta el poder. No ha podido con él – en nuestro fútbol nadie lo ha logrado – pero ello no lo descalifica como observador aventajado.

    ¿Qué sabemos hasta ahora? Que existe un grupo de directivos afines a la idea de contratar a Noel Sanvicente y otro contingente que se inclina a favor del regreso de Richard Páez. Hay que recordar que Rafael Esquivel, con la intención de aparentar ser un gobernante magnánimo, prometió escuchar la opinión de sus más cercanos directivos, sólo que los colegas del presidente olvidaron las raíces tiránicas del poder “Esquiveliano”.

    La afirmación no es propia sino de alguien a quien sí vale la pena leer: Aristóteles. En su obra Política, libro tercero, capítulo V, el maestro griego explica la división de gobiernos y las desviaciones de éstos, y describe la tiranía como “una monarquía que sólo tiene por fin el interés personal del monarca”.

    ¿Alguien llamó a Noel Sanvicente para conocer su disponibilidad? ¿Se realizaron reuniones con Eduardo Saragó para que les mostrara su proyecto de selección? ¿El comité de selecciones se sentó con Richard Páez? No, no y no. Ahora aparece un misterioso candidato extranjero – siempre según Carrero – que bien podría ser la sorpresa del año, sorpresa que seguramente se hizo notable en el rostro de estos experimentados directivos cuando, una vez más, Esquivel les recordó que, como expresó el escritor suizo Louis Dumur, «la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos».

    En fin, hemos sido atendidos…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 30 de Enero de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/El-jefe-es-Rafael-Esquivel.aspx

  • El Balón de Oro

    “Basta escuchar algún comentario futbolístico entre aficionados o en los medios para darse cuenta de lo difícil que es sustraerse a la fascinación del <síndrome del goleador>, síndrome que entronca con la cultura del héroe individualista y con el repetido argumento de las películas: chico-bueno-mata-a-los-malos, salva-el-mundo y se-queda-con-la-chica”.

    Gracias al magnífico libro “Fútbol: el jugador es lo importante” de Rosa Coba y Francisco Cervera, me he topado con esta afirmación de José Monzó, defensor del pensamiento sistémico; ese que según www.iasvirtual.net puede definirse como “la actitud del ser humano que se basa en la percepción del mundo real en términos de totalidades para su análisis, comprensión y accionar, a diferencia del método científico, que sólo percibe partes de éste y de manera inconexa”. No se preocupe; sí estoy hablando de fútbol como a continuación pruebo.

    El fútbol es una “dinámica” colectiva. Se enfrentan dos conjuntos integrados por once jugadores titulares y algunos suplentes que solucionen las interrogantes que sus compañeros no resolvieron. Cada integrante de esa comunidad – las familias se reconocen por los lazos consanguíneos y en los deportes unen los colores – depende de las asociaciones que hagan posible esa conexión. Entonces, ¿cómo es posible premiar individualmente a un futbolista? Me parece que hacerlo es un acto de negación para con la naturaleza de este juego.

    Mi intención, lejos de unirme al disgusto de algunos por los resultados de la elección o de otros por la unión entre FIFA y la revista France Football, es recordar lo que realmente importa: el juego. Por ello debemos tener presente que para que el delantero convierta un gol tienen que producirse una serie de pautas que posibiliten que éste, en condiciones ideales de tiempo y espacio, reciba la pelota. Eso se entrena en la semana (táctica), pero no invalida la influencia del rival y de mil imponderables más que convierten al fútbol en una manifestación compleja.

    Vuelvo al libro al que hacía mención. Sus autores reflexionan y dejan esta enorme enseñanza: “las propiedades de un sistema (complejo) emergen de la interacción dinámica de sus partes, no de sus acciones tomadas independientemente”. El “mejor jugador del mundo” es tal gracias a sus cualidades, el contexto donde las desarrolla y los jugadores que junto con él forman una sociedad. Aun no ha nacido un futbolista que por sí sólo sea más fuerte que el equipo. No hay balón de oro que contradiga esa afirmación.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 23 de Enero de 2.014

  • La idiotez ilustrada

    “Es el hombre común, no sólo desigual a todos los hombres sino constantemente desigual para consigo mismo, el que hará desiguales dos partidos de fútbol <iguales> pensados de una misma manera”. Dante Panzeri

    El nuevo año supone para muchos una oportunidad de poner en práctica conductas que mejoren el pasado inmediato. Cualquier modificación que no se convierta rápidamente en costumbre rara vez conseguirá  el efecto deseado y seguramente quedará desechada con el paso del tiempo. Todos tenemos la posibilidad de superarnos siempre que mantengamos el hambre de conocimiento y nos alejemos de medias tintas disfrazadas de verdades absolutas.

    Recordemos a los tres últimos campeones de nuestro fútbol: Deportivo Anzoátegui, Zamora y Mineros de Guayana. Cada uno ha desarrollado un modelo de juego acorde a las virtudes y carencias de sus futbolistas, y el respeto a sus ideas les ha permitido competir con éxito. Ahora bien, ¿no les parece extraño que mientras se enaltecen las cualidades de estos equipos se señalen esas mismas propiedades como riesgosas e innecesarias?

    Estas contradicciones son comunes en nuestro fútbol. ¿Por qué? Porque no hay espacio para el análisis. Se desecha cualquier manifestación que tenga que ver con el estudio de la complejidad del juego en favor de la superficialidad que algunos han determinado como «el gusto de las mayorías». Hay quienes por ejemplo se dicen enamorados del juego que practica el Zamora pero cuando el equipo de Sanvicente recibe un gol, proponen soluciones a lo que ellos llaman «ausencia de equilibrio», basadas en respuestas contrarias a lo que es el funcionamiento de dicho colectivo.

    Amparados por esa cantidad de lugares comunes, estos opositores de la coherencia son capaces de justificar cualquier cosa, como pedirle al Barcelona que se defienda al borde de su área porque para ellos, defender es una muestra de pragmatismo que sólo puede hacerse cerca del arco propio. Son los mismos que intentan explicar la incorrecta defensa de un tiro libre a través de la poca estatura de los defensores, o promueven como verdad absoluta que en este deporte es más importante la indicación del entrenador que la voluntad del jugador.

    Algún maestro, en un enorme ejercicio de reflexión, escribía hace un par de días que «al fin y al cabo, somos las palabras que usamos»; por ello le recomiendo al consecuente lector que más vale equivocarse en la búsqueda del conocimiento que  coincidir con el vendedor de humo de turno y así engrosar la amplia lista de idiotas ilustrados.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 16 de Enero de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/La-idiotez-ilustrada.aspx

     

  • El recorrido del Tata Martino en Can Barça

    Es mucho lo que hay que analizar en estos primeros meses del Tata Martino al mando del F. C. Barcelona. Cuando solo queda una fecha para llegar a la mitad del calendario, es necesario rescatar los puntos positivos de una gestión que ha hecho mucho para mantener el equilibrio en esa inmensa cristalería que es el club catalán. No ha sido un camino sencillo para el entrenador rosarino, y en ese andar hay una cantidad de decisiones que hablan bien de su gestión.

    • Recuperación de Alexis Sánchez

    El chileno es un jugador muy particular: talentoso como muy pocos –el mote de jugadorazo le cabe perfectamente– y capaz de hacer fácil lo difícil y difícil lo fácil. Tiene velocidad e inteligencia para comprender qué precisa el equipo de él en cada momento del partido, pero como cualquier atleta necesita sentirse cómodo y querido para mostrar su mejor faceta. Alexis disfruta cada minuto de su estadía en el Barça, pero en sus dos primeros años parecía ser un futbolista que no encontraba paz para ser él mismo, dejando de lado las cualidades que lo hicieron acreedor de ser justamente jugador del F. C. Barcelona. Martino parece haber tomado como propio aquel consejo de Julio Velasco, entrenador de voley, a Pep Guardiola: “Es falso que todos los integrantes de un plantel tienen que ser tratados de la misma manera”. Falta ver cómo se comportará cuando regrese Messi, pero la vuelta del chileno es una de las virtudes de la conducción del rosarino.

    • Alex Song

    Futbolista talentoso y voluntarioso, el camerunés fue, en mi opinión, el jugador que peor imagen ofreció en el ejercicio anterior. Hoy no quedan dudas de cuánto le afectó la confusión vivida el año anterior por los temas de salud de Tito Vilanova y el caos que se vivió a partir de la ausencia del entrenador. No es Keita, pero es que Keita tampoco es Song. Cada jugador es un mundo lleno de vitudes y defectos, y cada uno de ellos entregará al colectivo lo que el colectivo le permita. Por ello quiero hacer énfasis en lo vivido la temporada anterior para tratar de comprender que mucho más no podía hacer el exjugador Arsenal. No es central, no es Busquets; simplemente es Song, y mucho puede aportar.

    • Gestión de los minutos

    Cada entrenador tiene jugadores en los que deposita toda su confianza, por ello se habla en muchas ocasiones de un once tipo, y es muy posible que Martino tenga en mente eso que se conoce como once de gala para los partidos definitorios. Pero hasta el momento, el preparador argentino ha conseguido algo que faltó la temporada anterior, me refiero al reparto del tiempo de juego. Este es un factor vital, y si bien puede que haya diferencias entre cómo lo hizo Guardiola y como lo está haciendo Martino, lo importante es que la plantilla va a llegar a los meses decisivos con juego, kilómetros recorridos y conocimiento de sociedades. No hay que olvidar que el año anterior hubo que contar con Bartra frente al Bayern sin que el jugador hubiese tenido mayor participación los meses previos. Hasta este momento, con las diferencias normales, cada jugador de la plantilla ha sido parte fundamental del recorrido colectivo. En el Extra #08 del Club Perarnau, Martí Perarnau hacía un estudio exhaustivo acerca de la gestión de los minutos del Barça de Tito y como ello afectó al equipo en la recta final de la temporada 2012-2013.

    • Montoya, Bartra y Sergi Roberto ya son jugadores realmente de la primera plantilla y su entrada, más allá de sus cualidades y errores propios, no produce terror en el equipo

    Esto bien puede ser una continuación del ejemplo anterior, pero magnificado, es decir: los tres son futbolistas jóvenes, de la cantera, y gracias a los minutos y la competencia se han convertido en opciones y soluciones, dejando atrás el rol de alternativas obligadas que tanto daño les hizo. Hoy cualquiera de ellos es un futbolista válido y con posibilidades de ser titular –sobre todo en el caso de Bartra–.

    • Recuperación de herramientas que habían sido dejadas de lado: cambios de frente, presión alta

    Aquel Barça de Guardiola era un equipo que aplastaba a sus rivales principalmente porque tenía la capacidad de entender el juego. En Rafa Márquez y Gerard Piqué tenía a dos defensores centrales comprometidos con la salida limpia del balón, seguro, pero también era en ellos en quien reposaba la posibilidad de enviar un largo cambio de frente para sorprender al rival. A mi gusto, aquellos largos pelotazos diagonales del mexicano eran una obra de arte que se complementaba de manera excelsa con el juego limpio, corto y veloz del equipo. Esta cualidad se perdió en el tiempo y es un logro de Martino recobrarla, aunque no creo que la prensa de siempre entienda la necesidad de esta variante. En el caso de la presión rápida e inmediata que aparecía como consecuencia de la pérdida del balón, hay señales de que se va recuperando, el problema es que aún no se convierte en costumbre y parece que ello va a llevar más tiempo y mayor compromiso de los futbolistas.

    • Manejo del caso Neymar

    Muchos recién descubren al exjugador del Santos, por lo que bien vale recordar que antes de llegar al Barça había salido campeón de la Copa de Brasil, campeón de Copa Libertadores y campeón con de la Copa Confederaciones con Brasil. Es un jugador fantástico que todavía está en fase de aprendizaje, pero que a pesar de ello ya marca grandes diferencias con respecto a otros grandes futbolistas. Martino usó todo el manual de enseñanzas que adquirió como jugador y no cayó en el juego de la prensa. Le permitió al brasileño ganarse su espacio en el equipo sin mayor presión que la de cualquier futbolista que desea ser titular en su club. Hoy nadie discute al ’11′ y solo queda imaginar lo que una sociedad Messi-Neymar puede lograr cuando ambos coincidan en el terreno de juego, claro está, en plena capacidad de sus condiciones.

    • Messi: acá hay un entrenador que manda y decide quien juega, quien descansa y de qué se juega

    No hay mayor tranquilidad para un futbolista que reconocer en su entrenador a alguien que toma decisiones sin que le tiemble el pulso. Ya después habrá espacio para discutir las consecuencias de las mismas, pero la autoridad se ejerce y eso ha hecho el técnico argentino con Messi. Con apenas días de haber llegado al club, Martino tomó la decisión, en un par de partidos, de que el ’10′ abandonase el campo antes de finalizar el encuentro, en contraposición a aquella costumbre de que jugara todos los minutos de todos los partidos. Además, cuando así lo creyó conveniente, el delantero comenzó un encuentro desde el banco de suplentes. Martino no llegó a hacer amigos sino a gestionar un equipo de fútbol. Se ha equivocado y lo seguirá haciendo, al fin y al cabo todos los entrenadores son gerentes que deben mostrar firmeza en sus determinaciones, pero deben hacerlo con suficiente mano izquierda para no parecer autócratas obstinados.

    • Puyol: al capitán se le espera y no hay nada más que discutir

    No se llega a una nueva casa rompiendo la vajilla; recordemos en qué momento del año llegó el entrenador argentino y comprenderemos el apoyo incondicional que ha tenido para un legendario futbolista como el capitán del Barça. No debemos olvidar que Van Gaal, en su segunda etapa en el club, llegó renegando de Rivaldo y Riquelme públicamente, algo que solo puede hacer alguien muy de la casa como Pep Guardiola. Martino jugó su carta en favor de la estabilidad emocional y eso hay que aplaudirlo.

    • El caso Tello

    No todos los futbolistas pueden jugar el tiempo y los partidos que desean, pero también es cierto que en el apropiado reparto de minutos que ha llevado a cabo Martino, el extremo es el jugador que menos ha participado y que, además, por su tendencia a ser un Henry 2.0 (atacante derecho que parte siempre desde la banda izquierda) ha sido el más perjudicado con la llegada y rápida adaptación de Neymar. Quizás en ese espejo se vea Deulofeu y pida ser cedido un año más, algo que no sería del todo negativo teniendo en cuenta que afuera podría encontrar los minutos que luego le harían indiscutible en el Barça.

    Es el momento de señalar el gran déficit que ha mostrado la conducción de Gerardo Martino en estos meses que lleva al mando del Barça: su suceptibilidad ante cada rugido del entorno. Alguien debe aconsejar al argentino y explicarle que ese organismo multiforme, cobarde y oportunista solo sirve de escudo para hacerle daño al club. No es nuevo ni dejará de existir, pero sí me gustaría recordarle a quienes acompañan al conductor rosarino que esos valientes, que en su día celebraron los éxitos del Pep Team, dispararon cualquier cantidad de porquería acerca de la vida privada de Guardiola cuando este decidió, como futbolista, no renovar su contrato con el club.

    El único consejo que uno puede entregarle a Martino es que vaya una vez a la semana al psicólogo o a casa de algún amigo que simplemente lo escuche y así pueda drenar la bronca que produce el entorno y sus vigilantes. Mientras tanto, ojalá se mantenga firme en sus convicciones y recuerde que entrenar al F. C. Barcelona es un sueño de muchos que está al alcance de pocos.

    Informe publicado en http://www.martiperarnau.com el 07 de Enero de 2.014

  • Fatiga Cognitiva

    En la columna anterior hacía referencia a lo mal estructurado que está el fútbol de primera división. La separación en apertura y clausura supone que entre cada competición exista un espacio para readaptarse a las conductas futbolísticas y, en el caso de los nuevos integrantes de un plantel, conocer las pautas estratégicas y desarrollar nuevas relaciones que les permitan sumarse a la dinámica del equipo. Mi principal argumento en contra del modelo criollo es que con tan pocos días de descanso se hace imposible liberar al jugador de la fatiga mental.

    Todo proceso cognitivo está relacionado con las tareas cerebrales. Entendamos esto como la actividad que nuestra mente lleva a cabo en momentos de aprendizaje, recepción de información y toma de decisiones. Si reconocemos que es imposible disociar los esfuerzos físicos de aquellos relacionados a la concentración, podremos entonces comprender que el descanso, la recuperación y la readaptación al trabajo no deben ser planificados únicamente bajo las pautas que marcan los GPS, pesos y/o velocímetros; hay que tomar en cuenta el desgaste que producen “los procesos emocionales o de estrés alto”.

    En una nota publicada el 06 de Enero en este diario y escrita por la periodista Jessica López, conocimos que el Deportivo Petare inició la primera fase de su pretemporada el día 16 de Diciembre, interrumpida únicamente por las celebraciones navideñas. Es decir, el futbolista no se «desconectó» del torneo anterior hasta el 23 de Diciembre, y se reintegró a los entrenamientos el 2 ó 3 de Enero. Tomo el ejemplo de la institución capitalina simplemente como referencia, ya que la gran mayoría de los planteles de primera división cumplen con un calendario similar.

    Rui Faría, preparador físico y mano derecha de José Mourinho nos explica por qué se necesita ese reposo: «Cuando hablamos de intensidad, hablamos de intensidad de concentración, porque jugar es fundamentalmente pensar y pensar exige concentración. Y si hablamos de un juego de calidad, hablamos de pensar teniendo en cuenta un referente colectivo – determinados principios de juego – y eso exige aún más concentración. No es de extrañar que la fatiga táctica (cognitiva) surja antes que la fatiga física».

    Para que nuestros equipos progresen en el concierto internacional y mejore el espectáculo hay que cuidar al futbolista haciendo buena la afirmación que los españoles Rosa Coba (Neuropsicóloga) y Francisco Cervera (entrenador y PF) utilizaron para titular su extraordinario libro: «Fútbol: jugador es lo importante«.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 09 de Diciembre de 2.014
    http://lider.cc/1gmmsdz

  • Debut oficial de los Xolos de Farías ante Atlas

    – Primer partido de la temporada para César Farías y sus Xolos de Tijuana. El empate a 0 goles no es malo porque se consigue de visitante y significa sumar la primera unidad, ahora bien, el partido fue de todo menos bueno, y el equipo del venezolano tendrá que mejorar mucho para alcanzar el nivel que muchos esperan.

    – El de hoy es el segundo encuentro que se ha podido observar en este 2.014 del equipo de Farías, y a pesar de que el primero fue un amistoso, ya se pueden identificar algunas señales que caracterizarán a este conjunto.

    – La primera es la ubicación de la defensa cuando el equipo tiene la titularidad del balón. Ya ante el América habían demostrado su intención de alejarse del área propia y acercarse al centro del campo, una dinámica que hoy se repitió. Lo positivo es que el equipo intenta ser un equipo corto, que juega la pelota al pie y que presione arriba. Esto por supuesto es lo ideal. Lo negativo pasa por el retroceso, ya que por ahora se nota que a los defensores les cuesta ese movimiento y justo en ese cambio de rumbo el equipo sufrió las dos ocasiones más claras, solventadas ambas gracias a las intervenciones del arquero Saucedo – un mano a mano y un penal.

    – Otra señal que podría definir al equipo es la sociedad que empiezan a armar los hermanos Pellerano. Hernán como defensor central y Cristian como volante de primera línea demostraron hoy que pueden liderar a este equipo, y no me refiero a gritos o gestos, sino a que cuando Xolos sacaba la pelota jugada desde los defensores, esta opción encontró mayor eficacia cuando la iniciaba Hernán y la continuaba Cristian. Faltaría que los laterales se atrevan a participar de la dinámica que sugiere esta forma de jugar para que así el equipo de Farías encuentre aún mayores y mejores opciones de pase.

    – ¿Qué quiero decir con esto? Que a pesar de la buena intención de los hermanos argentinos, a Xolos aún le falta juego por las bandas. Inicia la mayoría de las maniobras por el centro y ese es el único camino que transitan hasta que finaliza cada intento. Hoy los laterales fueron Nuñez por derecha y Garza por izquierda. Ambos dieron la impresión de tener las condiciones necesarias para sumar en campo contrario, sólo falta que llegue la orden que los libere un poco.

    – El ecuatoriano Fidel Martínez merece una nota aparte: no tuvo una gran noche – repito, el partido fue muy malo – pero dejó la impresión de ser un futbolista veloz, atrevido, que sabe jugar por fuera y por adentro y al que sólo le falta entenderse mejor con Hércules Gómez.

    – El equipo de Farías dominó gran parte del primer tiempo y algunos pasajes del segundo, pero debe preocupar la ausencia de claridad en tres cuartos de cancha, sobre todo cuando el equipo visitante supo ser más que su rival.

    – Vuelvo al inicio de esta nota: el empate le sirve a Xolos y le permite trabajar esta semana con la tranquilidad de haber sumado su primera unidad. El partido puede ser muy útil si se revisan algunas acciones en búsqueda de una necesaria mejoría futbolística y a un protagonismo aún mayor.

  • Calendario anti pretemporada

    Permítame expresar mi disconformidad con los campeonatos cortos. El argumento de que la emoción es consecuencia de la menor cantidad de partidos me es insuficiente. Además, estoy seguro de que este formato atenta en contra del jugador, del ritmo de juego y en consecuencia, del espectáculo, ese que por falta de atractivo sigue siendo pobre y mediocre.

    La historia nos enseña que los “torneos cortos” se definen en las últimas fechas, lo que según los defensores de esta modalidad, acerca al público a los estadios. Verdad a medias, como así lo demuestran las estadísticas . Pero más allá de las sensaciones, vale la pena sumergirnos en otras carencias que presenta esta competición.

    El Torneo Apertura termina normalmente el segundo fin de semana de Diciembre. Hay equipos que empiezan a trabajar de cara al Clausura apenas un par de días después, irrespetando el período de descanso necesario para poder afrontar las obligaciones futuras. No me refiero únicamente al desgaste físico sino a lo que se conoce como «fatiga cognitiva», que no es otra cosa que el agotamiento mental del futbolista en este caso, quien necesita ese reposo para seguir brillando en una actividad – fútbol – en la que se toman decisiones permanentemente.

    Rui Faría, preparador físico de José Mourinho es de quienes afirma que el fútbol, es una actividad compleja que requiere de una concentración máxima, por ello, siempre según él, “no es por eso de extrañar que la fatiga táctica (cognitiva) surja antes que la fatiga física”.

    En nuestro caso analicemos lo siguiente: desde mediados de Diciembre hasta el diez de Enero se «preparan» los equipos para volver a competir. No es un mes completo porque las celebraciones decembrinas interrumpen el trabajo. Si el objetivo de una pretemporada es que un equipo asimile, desarrolle y magnifique una idea de juego, lo que hacen los equipos venezolanos en esta etapa es simplemente una readaptación al trabajo, pero en el caso de algunos, se convierte en el espacio para conocer a un nuevo entrenador y sus ideas.

    Reflexionar acerca de esto nos vendría bien, sobre todo si entendemos que por mas que los futbolistas entrenen en doble o triple turno, este pequeño lapso de tiempo no termina de convertirse en uno que, como explica el preparador físico español Miguel Chamorro, “sea un período constructivo y no destructivo de las capacidades de asimilación del juego por agotamiento”. En dos semanas poco se puede hacer, y la mayor prueba de ello está en las actuaciones de nuestros clubes en la Copa Libertadores. ¿Queremos trascender internacionalmente? Revisemos el calendario.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 02 de Enero de 2.014