Autor: Ignacio Benedetti

  • Imágenes del Juego de Posición II Parte

    Cinco imágenes más para continuar aprendiendo un poco sobre el juego de posición, mas aún cuando Dani Fernández (@DaFdez) me ha comentado que viene una segunda parte de su enorme artículo «El juego de posición» en la web de Martí Perarnau.

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    Cinco imágenes más para continuar aprendiendo un poco sobre el juego de posición, más aún cuando Dani Fernández (@DaFdez) me ha comentado que viene una segunda parte de su enorme artículo «El juego de posición» en la web de Martí Perarnau

  • Imágenes del Juego de Posición

    Veo un partido de fútbol y vuelvo a leer el extraordinario escrito de Dani Fernández para la web de Martí Perarnau acerca del juego de posición. En él, Dani explica los principios de esta forma de entender el juego y además entrega algunas formas de entrenarlo.

    Hoy, primer día del año 2.014, quise revisar aquel Athletic Club de BIlbao 2 – FC Barcelona 2 del 06 de Noviembre de 2.011 que se jugó bajo la lluvia en el desaparecido estadio de San Mamés, y que se convirtió en el primer enfrentamiento entre equipos conducidos por Marcelo Bielsa y Josep Guardiola. El encuentro tuvo mil cosas más interesantes que las fotos que voy a continuación usted podrá observar, pero la idea no es repasar aquel episodio en su totalidad – para ello le recomiendo la extraordinaria crónica del mismo Martí o buscar el partido completo en la web – sino tratar de comprender un poquito la complejidad que caracteriza al juego de posición.

    Al fin y al cabo, somos estudiantes todos, hijos de la duda…

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  • Primeras sensaciones de los Xolos de Farías

    – Empate a tres goles entre América y Xolos de Tijuana en un partido típico de esta etapa de readaptación a la competencia. Digo típico porque salvo contadas ocasiones, en estos encuentros el dominio del partido es compartido, un tiempo para cada uno. Y hago énfasis en el término «etapa de readaptación a la competencia» porque entre torneo y torneo no hay tiempo para realizar una pretemporada.

    – En los primeros minutos del partido se ve a Xolos presionando arriba, siendo un equipo corto, recuperando la pelota en campo del América. No logró pisar el área rival pero si colocó hasta siete futbolistas en campo americanista.

    – Esa intención de realizar una presión alta llevó a la defensa de Farías a ubicarse cerca del centro del campo para que el equipo no cediera espacios al rival. Me decía en estos días un entrenador venezolano, conocedor del fútbol mejicano, que esa es una costumbre de los defensores de aquel país: jugar lejos de su área. De ser así, Farías tiene tarea por delante para evitar errores que se observaron en este partido.

    – América picó adelante tras una pelota parada que encontró a los defensores de Tijuana más pendientes de reclamar un fuera de lugar que de defender. Observaron la pelota, perdieron la referencia del rival y la pelota fue a las redes. Hay que acotar que el gol tuvo que ser anulado por fuera de juego.

    – Desde ese momento, el equipo de Farías fue un «equipo de Farías». Esto quiere decir que se agrupó cerca de su área y cuando recuperaba el control del balón salía a través de largos pelotazos que, por ser tan anunciados, carecieron de sorpresa o efectividad. El plan inicial de hacerse dueño de la pelota, ser un equipo corto y colocar muchos futbolistas en campo rival dejó de ser la idea principal para darle paso a transiciones rápidas.

    – En cada pelotazo se pudo observar que la defensa de Xolos salía muy rápido de su zona defensiva para acercarse al medio del campo. Esa parece ser la naturaleza de estos jugadores, por lo que queda ver si Farías se adapta a esas condiciones o convence a sus futbolistas de ser representantes de una idea más conservadora, más de su técnico.

    – Antes hacía mención a los errores que presentó Xolos en defensa. Defensores muy adelantados que dudaban entre achicar o no cuando el rival llegaba a esa zona, lo que permitió que América encontrara tranquilamente el camino para convertir el segundo gol. Tres defensores, uno de ellos da un paso hacia adelante y los otros dudan mientras que los jugadores americanistas van de cara al marco y consiguen el segundo tanto.

    – Mientras tanto, Xolos no generaba sociedades; era un equipo que no encontraba como juntar a sus jugadores más talentosos y sólo pisaba el área rival a través de cobros de faltas que de no haber sido por la inseguridad del arquero americanista no hubiesen tenido mayor significado. Así terminaba el primer tiempo, con un América que ganaba y dominaba y un Xolos que no tenía rumbo cierto más allá de las apariciones del lateral Edgar Castillo y el delantero Paul Arriola, dos futbolistas que le puedan servir de mucho a Farías.

    – Xolos no tuvo desde el inicio a figuras importantes como Hércules Gómez o Hernán Pellerano, ambos futbolistas llamados a contribuir decisivamente en la causa del equipo de Tijuana y que hoy, cuando hicieron su aparición, se mostraron influyentes e importantes.

    – Hay otro jugador del equipo de Farías que me llamó la atención: Greg Garza. Es un lateral de pryección que hoy se movió por la izquierda como variante de Castillo. No se si alguno tenga la posibilidad de adelantar su posición y hacer de volante por ese costado, pero si Farías consigue eso, tendrá una banda izquierda muy veloz y ofensiva.

    – Xolos empata el partido justo cuando el tres a cero favorable al América presagiaba una goleada. Casi de manera inmediata consiguieron el segundo gol en la mejor jugada de todo el partido para el conjunto del venezolano. Varios toques del centro a la izquierda para luego ir de afuera hacia adentro y conseguir el segundo tanto.

    – Esa maniobra da a entender que Xolos no es un equipo limitado o carente de herramientas sino que es un conjunto con limitaciones, quien sabe si por el poco tiempo que han tenido de trabajo con el cuerpo técnico o porque la idea de Farías no termina de ser aceptada por el equipo. Es muy temprano para sacar una conclusión, pero da la sensación de ser un equipo que puede ir a más.

    – El empate a tres es lo de menos. La remontada le sirve al equipo de Farías más en lo anímico que en lo futbolístico porque les permite seguir trabajando con algo de tranquilidad y porque deja la impresión de poder afrontar los partidos de eliminatoria directa (Concacaf Liga Campeones) con un plus: la fortaleza para resistir y levantarse. No hay que olvidar que aprovechar los errores del rival es una virtud y hoy el equipo de Tijuana supo hacer justamente eso.

    – El camino de Farías recién empieza y parece que necesitará algo más de tiempo, pero  hoy, después de remontar un tres a cero, todo parece caer como anillo al dedo: cuchillo entre los dientes, espíritu de lucha y poco fútbol.

  • Seamos realistas, ¡pidamos lo imposible!

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    A menos de una semana para que termine el 2.013 aún no conocemos quién será el substituto de César Farías al mando de la selección nacional. Cada día que pasa aparecen nuevas razones que respaldan las candidaturas de Noel Sanvicente, Richard Páez o Eduardo Saragó, sin que la FVF se muestre interesada en ellas ni aludida por campañas publicitarias que nada tienen que ver con los méritos necesarios para asumir la conducción del equipo criollo.

    Immanuel Kant, filósofo prusiano y uno de los más influyentes pensadores de Europa, reflexionó mucho acerca de qué es y de qué no es capaz la razón humana y cuáles serían sus pretensiones y sus límites. Sus planteamientos bien pueden abrir una puerta para entender a la FVF en este período de reflexión; no para adivinar quién será el próximo técnico nacional sino para acercarnos a la naturaleza de quienes gobiernan nuestro fútbol.

    A la Federación le conviene contratar a un entrenador que encabece la tan ansiada clasificación al mundial. Luego de un período de sostenido crecimiento, al hincha venezolano le sabe a poco el discurso que defiende los avances conseguidos y a menos, el pedido que algunos hacemos para que se trabaje por un futbol que se cae a pedazos. El fanático, ese que viaja con la selección hasta el fin del mundo, sólo quiere escuchar nuestro himno en un mundial.

    El ente federativo necesita lo mismo; si consiguen hacer realidad esa meta, las quejas y señalamientos que algunos hacemos caerían en el mayor de los olvidos ante la euforia colectiva que significaría participar en ese evento. Es tan importante este tema que hasta la prensa amiga de la FVF pide a gritos la designación del nuevo entrenador. Hasta dónde estaría dispuesta a federación a dejarse torcer su brazo en pro de ese objetivo es la clave para conocer quien será el nuevo DT nacional.

    Yo, si usted me lo permite, prefiero hacer buena aquella consigna del mayo francés y le sugiero que «seamos realistas y pidamos lo imposible». En nuestro caso se traduciría en exigir que no sólo seleccionen al mejor de los candidatos, sino que además se aboquen a trabajar por el fútbol de los domingos, ese que va desde la primera división hasta los torneos menos reconocidos; que  inviertan en el arbitraje, sancionen a los violentos y comprendan, de una vez por todas, que la clandestinidad no ayuda al desarrollo de esta actividad.

    Lo dicho; hagamos como los franceses mientras pasamos las fiestas, las cuales espero sean magníficas para todos ustedes que compran y leen este diario. ¡Salud!

    Columna publicada en el diario Líder el viernes 27 de Diciembre de 2.013

    Fotografía encontrada en la web, créditos a quien corresponda…

  • El modelo son los jugadores

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    De nada sirve intentar aplicar ideas contrarias a las cualidades de sus ejecutantes, por ello, en el fútbol, se precisan futbolistas que hablen un mismo lenguaje. Rafael Acosta y Edgar Jiménez son prueba de ello; contrarios a ese perfil de «luchadores» que muchos venden como el ideal en volantes centrales – como si para defender pelota y/o espacio se necesiten boxeadores o pegadores a sueldo – estos jugadores se constituyeron en defensores del modelo de juego que caracterizó a este Mineros, campeón del Apertura.

    Existe una corriente de pensamiento que sugiere que los futbolistas talentosos no pueden jugar juntos, y menos aún en esa zona tan sensible como es el centro del campo, aunque siempre hay rebeldes dispuestos a desafiar esas “verdades absolutas”. Los últimos campeonatos de Noel Sanvicente al mando del Caracas tuvieron como protagonistas a Edgar Jiménez y a Luis «Pájaro» Vera, dos jugadores que dominaban el juego sin contar con un físico privilegiado, pero mientras ellos brillaban en el torneo nacional, en la Vinotinto hacían vida los viejos prejuicios: un volante de corte y otro de distribución, o como en el pasado reciente, dos de lucha y quite.

    Pero en este juego triunfa sólo quien se adapta y evoluciona. Eso hizo Richard Páez y armó un equipo a partir de la identificación de las cualidades en común de sus dirigidos. Dos delanteros rápidos, cazadores de espacios con gol sin ser goleadores; dos volantes abiertos que se cerraban para darle paso a los laterales y así alargar y ensanchar el campo; dos centrales que comprendieron que quedarse cerca de su arco era un suicidio y, por encima de todo, dos mediocampistas centrales que desde el juego, el manejo de la pelota y la buena colocación supieron mantener al equipo en territorio enemigo y a la pelota bien lejos de su área.

    Jiménez y Acosta pueden ser señalados como el origen del modelo de juego de Páez y, cuando las dudas invadieron al entorno del equipo, ellos se erigieron como el sostén futbolístico que los ayudó a salir de la oscuridad. Son dos futbolistas que nos recordaron la esencia de este deporte, que no es otra que “la idea son los jugadores”, y parafraseando a Juanma Lillo, con ellos – Acosta y Jiménez -se acortaban las «distancias de relación».

    El vínculo existente entre  similares permitió que el estilo de juego utilizado por Mineros naciera de sus protagonistas y no al revés. Ese es el éxito del campeón, no el trofeo sino de la aceptación de una de las mayores verdades: son nuestras coincidencias y no nuestras diferencias lo que nos hará grandes.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 19 de Diciembre de 2.013

    Fotografía cortesía de Mineros de Guayana

  • Interrogantes

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    ¿Cada esquema, por ejemplo un 4-4-2, es idéntico?

    ¿De qué sirve decir que un equipo juega con determinada numeración telefónica?

    ¿Comprendemos que el fútbol es sinónimo de dinámica?

    ¿Qué buscamos, respuestas o números que nos hagan sentir que nos apropiamos de una falsa certeza?

    ¿Cómo poder explicarle al gran auditorio que la belleza es un valor añadido que no asegura la validez de la idea pero si le permite sumar mas adhesiones que el resultado mismo?

    ¿Acaso somos claros a la hora de exponer conceptos de juego?

    ¿Por qué creemos que jugar bien es proporcional a la cantidad de tiempo de posesión de la pelota?

    ¿Acaso tirar pelotazos asegura llegar más rápido? ¿Es eso lo que algunos llaman verticalidad?

    ¿Somos tan pedantes que en nuestras exposiciones hacemos creer que el resultado es secundario?

    A cada novia la hemos querido de manera particular y única. Pretender vestirla con las virtudes de otras es un acto de enajenación mental. Entonces ¿por qué hacer eso con los equipos de fútbol?

    ¿Somos tan atrevidos como para exigirle a los jugadores reacciones no acordes a su realidad? O peor aún, ¿esperamos conductas que ni siquiera sabemos si estan calificados para darlas puesto que no conocemos su actualidad y mucho menos su forma de entrenar

    ¿Somos capaces de identificar con precisión nuestras respuestas ante cualquier situación? ¿Podemos intuir entonces las reaciones de terceros?

    Si cada día es distinto al anterior, ¿podemos asegurar que un equipo de fútbol jugará cada partido de la misma manera? ¿Acaso no vale la pena observar todos sus partidos para conocer un poco de ese colectivo?

    ¿Por qué nos negamos a disfrutar de la incertidumbre que propone este juego?

    Al fin y al cabo, ¿no es el pasado lo único que conocemos?

  • Sin noticias del CAR

    Diciembre de 2.013. Otro año que se nos va sin noticias que confirmen lo que tanto ha anunciado la FVF durante los últimos años: la finalización del mayor elefante blanco del fútbol sudamericano, el Centro de Alto Rendimiento en Margarita. Excusas hay miles; cada día que pasa se agregan argumentos que intentan justificar una realidad incontestable que deja muy mal parado al ente federativo y al fútbol venezolano.

    De esto no sé si han tomado nota quienes dirigen al balompié nacional. Ya no se trata de que unos dolientes de este deporte nos quejemos por su pobre gestión, de hecho, ya hemos sido superados por la globalización, ese proceso que entre otras cosas permite que en cualquier parte del mundo se conozcan las noticias y la realidad de cualquier país sin tener que recurrir al espionaje, a Snowden o a Wikileaks.

    Este reclamo no busca desenmascarar el absurdo que significa la ubicación de este centro de entrenamiento – es una locura sin sustento que se haya levantado en Margarita y no en una ciudad dónde la Vinotinto juegue sus partidos – sino de recordar que luego de siete años con Richard Páez y seis con César Farías, el CAR sólo sirve como salón de reuniones y fiestas. ¡Trece años! Dos procesos técnicos que han servido para popularizar y profesionalizar a nuestra selección pero que aún no cuentan con ese enorme monumento a la incompetencia que es el edificio margariteño, y que se suponía debía constituirse en el hogar de la Vinotinto.

    Cada vez que alguien denuncia esto, el Sr. Rafael Esquivel se escuda detrás de una supuesta campaña en su contra. A ello sólo puedo responderle con las palabras del periodista argentino Dante Panzeri: “Yo no pretendo arreglar el fútbol ni el país ni el mundo. Sólo pretendo que, los que mandan y están para eso, intenten arreglarlos. Y, si no quieren arreglarlos, o no saben o no pueden, me conformo con que se sepa que yo no estoy desarreglado ni doy mi conformismo ni resignación a ese desarreglo”. La prensa, aunque se crea lo contrario, no tiene control sobre planos, ingenieros, recursos, cemento o cabillas, por lo que nada tiene que ver con este inexplicable retraso que algunos, de manera sospechosa, pretenden validar.

    Por último, pensando en el sucesor de César Farías, quiero aportar un dato: el elegido tendrá que apoyar a la FVF en defensa de lo indefendible (CAR). ¿Se imagina usted que al próximo DT de la selección le pregunten por este tema y a diferencia de la postura adoptada por Farías señale que el CAR no es apropiado? Queda claro por qué no les conviene elegir a Sanvicente…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 12 de diciembre de 2.013
  • Un adiós tal cual se esperaba

    El final del ciclo de César Farías al mando de la selección nacional no podía ser distinto a lo que fue su contratación y su paso por el equipo criollo. Declaraciones desafiantes, uso de herramientas poco comunes para llamar la atención (blogs, mensajería instantánea) , frases y personajes utilizados a conveniencia por la propaganda oficial (Bielsa, Mourinho, Valdano, Guardiola, etc.) y por supuesto, la ausencia del fútbol en sus reflexiones.

    Durante la rueda de prensa de despedida, el ex entrenador vinotinto se negó a responder cuestiones básicas como el pobre promedio goleador del equipo nacional en las Eliminatorias Sudamericanas, asegurando que ese análisis debería hacerlo su substituto. Dicha afirmación llama la atención porque en ella se evita hablar acerca del equipo que él condujo y le pasa la responsabilidad del pasado a quien venga en el futuro, algo así como que no hablo de mí, que lo hagan los demás.

    Farías, a quien hay que reconocerle lo positivo de su gestión – en esta columna no interesan los extremos – tiene la clara intención de hacerle creer al público que su llegada significó la transformación futbolística de la selección, cuando en realidad, la dinámica que caracteriza a estos procesos de cambio tan complejos no puede ser explicada tan a la ligera. El ahora DT del Tijuana mejicano es tan protagonista de esa metamorfosis como lo han sido Richard Páez, José Pastoriza (+) y muchos otros que en silencio, y sin haber llegado a conducir la selección, han contribuido al cambio en la Vinotinto.

    Y acá debo detenerme, porque como bien lo explica Willy Mckey en un escrito para el sitio web http://www.prodavinci.com «la posteridad quita mucho tiempo«. Esa enorme frase encierra la inquietud del ex seleccionador nacional: quedar en la historia. La clasificación al mundial sub 20 de 2.009 ya le otorgó ese espacio que tanto le preocupa, sólo que Farías no lo comprende así y pretende que una simple entrevista para un medio argentino se convierta en un hecho trascendental y único, olvidando que a Richard Páez también lo entrevistaron en un show de aquel país – Hablemos de Fútbol, conducido por Víctor Hugo Morales y Roberto Perfumo – y, al igual que en el caso del DT oriental, dicha conversación no ayudó a conseguir la meta primordial: llegar al mundial.

    A Farías hay que desearle mucha suerte. De su éxito dependerá que se le abran las puertas a otros criollos en el difícil mercado mejicano. Por nuestra parte podemos aprender la lección: nadie es tan importante ni el único protagonista de los cambios. Como diría Mckey, «los soberbios se refugian en la espera de la posteridad».

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/Un-adios-tal-cual-se-esperaba.aspx

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 05 de diciembre de 2.013

  • Bochorno vinotinto

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    César Farías renunció a su cargo de seleccionador nacional. Lo hizo a través de una carta publicada en su blog (http://cesarfariasdt.blogspot.com/2013/11/carta-la-aficion-vinotinto.html) y en ella hay algunas consideraciones que, más que esclarecer el misterio que tanto él como la FVF han alimentado, aumentan las dudas que caracterizaron la relación Farías-Esquivel. Ateniéndome únicamente al comunicado – publicado por Gustavo Pellicena y no por Farías – quisiera compartir algunas consideraciones.

    – El entrenador, o quien haya redactado el comunicado, afirma lo siguiente: «debo aclarar ante el país que el no haber hecho declaración alguna sobre este delicado aspecto ha sido única y exclusivamente por respetar los lapsos  acordados con la Federación Venezolana de Fútbol y, particularmente, con Rafael Esquivel, con quien siempre abordé todo lo concerniente a mi labor«. Pregunto, ¿cómo se combina ese respeto al cual hace referencia el Sr. Farías con la negociación que ha llevado a cabo con el equipo mexicano Xolos de Tijuana? ¿La relación laboral era entre Esquivel y Farías o entre la FVF y Farías?

    – Unos párrafos más abajo, Farías cuenta la razón por la que hasta hoy no se había separado del cargo: «Esquivel, de manera reiterada, me pidió que lo pensara con calma y que me tomara un tiempo prudente, que su deseo era que siguiera en el cargo y que esperáramos la convención de la FVF prevista para el 28 y 29 de noviembre en Porlamar, en la cual se trataría mi caso«. Justifica lo intempestivo de esta comunicación ya que el día de ayer se enteró «a través de los medios de comunicación, que no será hasta el mes de enero cuando probablemente se discuta el tema de la dirección técnica. Ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Hay que hacer notar que en la carta publicada en el blog del seleccionador no hay en ninguno de sus párrafos una continuación de esa charla que sostuvo con Rafael Esquivel luego del partido ante Paraguay. Según lo publicado en ese blog, Farías no respondió contundentemente a la propuesta hecha por el presidente de la FVF para continuar a cargo de la selección nacional. No hubo un sí ni un no, y esto es llamativo, porque si no había renunciado a sus obligaciones, ¿cómo se explica que haya entrado en un proceso de negociaciones con otro club?

    – El ex seleccionador confiesa también que «mi permanencia o no como seleccionador nacional nunca ha dependido de un contrato ni de cláusulas de rescisión, ni nada parecido. No existe contrato porque todo giró alrededor de un acuerdo verbal con el presidente de la Federación, quien cabalmente cumplió con lo acordado, por tanto he esperado pacientemente, tal y como lo solicitó el propio Esquivel, por la decisión de la FVF hasta el día de hoy«. Rafael Esquivel, presidente de la FVF, tiene una idea distinta a la expresada por su (ex?) empleado, como así lo explicaba al diario El Nacional el 04 de octubre de este año: «César Farías tiene contrato vigente hasta el final del Mundial, es decir, hasta agosto de 2014. Después de ese momento, decidiremos qué ocurrirá con el seleccionador nacional, y lo informaremos oportunamente al país«. Estimado lector, las confusiones son el pan nuestro de cada día y ninguno de nosotros está libre de caer en una de ellas, pero olvidar si se ha firmado o no un contrato es algo muy peligroso, sobre todo porque indicaría graves problemas cognitivos. Ahora bien, si en vez de olvidar la existencia del vínculo contractual lo que hay es una pequeña mentira blanca, pues abróchense los cinturones; al fútbol venezolano lo conducen personajes capaces de estas conductas con tal de mantenerse en el poder o, peor aún, de hundir al adversario de turno.

    – En esa misma afirmacion hay otra cosa que queda clara: el desprecio de la FVF por las formas. Supongamos – ya no se puede descifrar qué es cierto y qué es falso – que el vínculo, como lo expresa el Sr. Farías, haya sido de palabra, dado el grado de confianza entre Esquivel y Farías. Pero, ¿puede una institución tan grande como la Federación Venezolana de Fútbol manejarse de manera tan informal? ¿Cómo le explicaría Esquivel a sus directivos que él y sólo él está en capacidad de negociar con el director técnico el futuro de la selección? De ser cierto el acuerdo verbal entre Esquivel y Farías, ¿para qué diablos están entonces los otros miembros de la directiva?

    – Ante la asombrosa e inexplicable decisión de la FVF de no discutir el tema del seleccionador nacional hasta finales de enero de 2.014, Farías responde que «ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Sigo sin comprender algo: si hay un contrato y no se ha confirmado la intención de rescindirlo, ¿cómo es que había que tomar una decisión acerca del mismo? Recapitulemos para que no hayan confusiones: el seleccionador había tomado la decisión de abandonar el cargo una vez finalizada la eliminatoria. Esquivel le pidió que reconsiderara y hasta el día de hoy no hubo una respuesta que confirmara su voluntad de renunciar. En el interín algo se quebró; el seleccionador negoció con el equipo Xolos de Tijuana y según trascendidos de la prensa, viajaría la semana que viene para hacerse cargo de ese club.

    – César Farías tiene derecho de decidir su futuro profesional. Rafael Esquivel tiene la potestad de contratar o destituir a quien le parezca. La FVF puede seguir siendo un ente presidencialista cerrado a los cambios y poco dado a comprender la realidad de este deporte en nuestro país y en el mundo. Los actores mencionados, sumados a quienes se acomodaron y aplaudieron estas aberraciones, son cómplices del deterioro de nuestro fútbol. Porque si bien es cierto que la Vinotinto se ha ganado un respeto internacional gracias a sus actuaciones, no se equivoquen; eso lo han logrado los futbolistas y sólo ellos con su rebeldía, sus cualidades y su hambre de triunfos. Hoy ha vuelto a quedar claro que tanto el entrenador como la dirigencia tenían una agenda personal que iba más allá del fútbol y gracias a su egoísmo desmedido, han logrado lo que hace un tiempo parecía imposible: manchar el nombre Vinotinto.

    Hoy, a través de Twitter, de un blog y del silencio quedaron todos retratados.

    P.D: ¿No se consideró comprar un dominio web? Hacer todo esto a través de un blog es cuando menos un insulto a la solemnidad y el respeto que merece la Vinotinto

  • El entrenamiento…

    El entrenamiento de calidad no consiste tanto en los minutos concretos de trabajo, ni en la cantidad de sudor empleada, sino en la concentración mental, emocional y física para aprender y aprehender cuanto se ensaya

    Martí Perarnau