Categoría: Apuntes del Camino

  • Futbolistas, ¡cuiden su gremio!

    ¿Qué hacemos con la AUFPV? ¿Le seguimos el juego a los dirigentes del fútbol venezolano y la desacreditamos para que respiren estos “señores del fútbol” quienes, en su gran mayoría, tienen una larga hoja de incumplimientos? No. Y es que entre los extremos hay muchos puntos de coincidencia que deben ser aprovechados para no retornar a la situación de desamparo que caracterizó el pasado reciente. La suspensión del partido entre Anzoátegui y el Deportivo Táchira por orden de la FVF demostró que la actuación del gremio de futbolistas le movió el piso al poder. Estos conflictos deben examinarse a corto, mediano y largo plazo.

    En primera instancia, no hay duda que Rafael Esquivel fue el ganador. Su rápida reacción y su invitación al poder político hacen del veterano dirigente el triunfador de una contienda que no terminó la semana pasada. El “jefe” supo aprovecharse de la coyuntura que vive el país para mostrarse como el hombre fuerte de este fútbol. En el horizonte cercano nada de eso cambiará, por ello su declaración en la que llamaba al gremio a revisarse porque él estaba molesto con su actuación.

    A mediano plazo la fuerza federativa no se ve tan potente. Si la directiva de la asociación de jugadores mejora su estrategia comunicacional y es capaz de demostrar que sus errores no nacieron de la mala fe sino de la inexperiencia, seguramente recobrará el apoyo mayoritario que hace días tuvo. No hay que olvidar su incansable labor para que se le reconociera a sus miembros las deudas de algunos equipos para con ellos. Eso sí, de este episodio deben aprender que de las prisas no nace nada bueno y que eso de andar agarrados de manos con la Federación no es lo más recomendable. Ya decía alguien que «cuando bailas con el diablo es él quien te cambia».

    Es imposible saber qué sucederá en el largo plazo. Los seres humanos son imprevisibles, así que la mejor opción – para el fútbol y los futbolistas – dependerá de que comprendan que no hubo error en la convocatoria a posponer la 7ma jornada sino en haber cedido a  las presiones. Aprender la diferencia entre diferir y suspender es muy importante para así evitar confusiones. Reconocer los errores es el punto de reinicio de un crecimiento que es muy necesario para el futuro de nuestro fútbol, sobre todo si a éste lo comprendemos como un espacio en el que sólo caben dirigentes capaces que no confundan la gimnasia con la magnesia.

    Por cierto, ¿nos hacemos la vista gorda ante el silencio del representante de los futbolistas en la FVF o del seleccionador nacional interino?

    Columna publicada el jueves 06 de Marzo de 2.014 en el diario Líder

  • Se juega a lo que se entrena

    Con motivo de la visita del Real Madrid a territorio alemán para su partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones frente al Schalke 04, el diario español El País ofreció algunas pistas que en un escenario ideal han debido fomentar el análisis, o por lo menos inspirar una columna de opinión en ese mismo medio. Pero ya sabemos que la pereza sólo revisa lo hecho y no el camino recorrido. Aprovechemos nosotros entonces las señales para continuar nuestro proceso de aprendizaje.

    En su edición del miércoles, el periodista Diego Torres recogía el testimonio del jugador Sergio Escudero: » El primer día que llegué hicimos un circuito con balones medicinales, teníamos que lanzar el balón para arriba, sentarnos, levantarnos y cogerlo. Cuando llegué y vi eso dije: ¿Dónde me he metido?”. Es decir, el equipo azul se ha aislado en el pasado y desconoce los cambios que desde hace una década se han implantado en aquel país y que sugieren que todos los trabajos se hagan con el balón. Un entrenamiento pensado en el juego.

    Consumada la goleada 1 a 6 favorable al Real Madrid, Felipe Santana, defensor brasileño del equipo alemán y de pasado reciente en el Borussia Dortmund, expresó ante los medios de comunicación – sin que muchos se interesaran en ello, cómo así lo confirma el silencio del señor Torres – que «avisé en mi vestuario que aquello sería difícil de repetir porque nosotros practicamos otro tipo de fútbol y tenemos menos experiencia”. El tema de la experiencia no es debatible, pero en el apartado del «otro fútbol» me parece que Santana no se supo explicar.

    Ningún equipo en el mundo juega igual a otro. Seguramente hay quienes coinciden en el respeto a algunos principios del juego y otros que lo hacen en los modelos de entrenamiento. En el caso del Schalke, la revisión debe ir por los lados de la preparación, y bien vale preguntarse si mejorar la fuerza, la resistencia y la reacción, dentro de pautas futbolísticas, no sería más conveniente que trabajar con un balón medicinal o pasarse largos ratos en el gimnasio como.

    Desde hace unos años para acá se ha comprendido que al jugador y al equipo hay que prepararlos dentro del campo de juego, con la pelota y como un organismo indisociable. ¿La razón? Sólo así se puede internalizar los conceptos de juego, desarrollar las sociedades que definen a un equipo y, sobre todo, jugar. Resistirse al progreso y preferir la playa, la montaña, el gimnasio o los balones medicinales para entrenar al fútbol limita las posibilidades el equipo.

    Columna publicada el domingo 02 de Marzo de 2.014 en el diario Líder

  • Un domingo distinto

    Todos conocemos lo que sucedió el pasado domingo. Según cifras de la AUFP, 95% de los futbolistas profesionales se abstuvieron de participar en los partidos de la jornada por temor a que su seguridad se viese comprometida debido a las protestas que se llevan a cabo en el país. Los equipos se ampararon en una providencia de la FVF y convocaron futbolistas de sus categorías juveniles para cumplir con el calendario. Dos entrenadores fueron despedidos y aún no hay claridad en cuanto al futuro de algunos futbolistas. Se condenó al entrenador de El Vigía por dirigir pero se aplaudió a otro que hizo lo mismo. Pasadas las horas, ¿realmente hemos reflexionado sobre lo sucedido y hacia dónde vamos?

    Rápidamente podemos decir que el gremio de jugadores ha dado el primer paso importante de su corta existencia. Su crecimiento ha sido lento, pero hoy, errores más y errores menos, pareciera contar con el poder necesario para ser escuchado. Queda la sensación de que ante inmediatos escenarios de conflicto, la asociación está obligada a actuar con la misma firmeza que el pasado fin de semana. La posición asumida por el Atlético Venezuela de rescindir los contratos de muchos de sus jugadores es la oportunidad para demostrar si realmente existen o sólo fue un espejismo.

    Por otro lado, resulta que hay un único culpable de los males de este fútbol. Debo recordarle al lector que la directiva de la FVF es elegida a través del voto de las asociaciones estadales y de los presidentes de los equipos de primera división. Si estos últimos están tan seguros acerca de la raíz del problema, ¿como aprueban todos los años la memoria y cuenta de esta directiva y luego la reeligen como a ningún gobernante democrático en el mundo?

    Es necesario hacer énfasis en este punto. Quienes dirigen este fútbol lo hacen gracias a la autorización que le entregan estos directivos, y son ellos quienes, en período electoral, tienen la potestad de decantarse por una opción diferente, algo que no han hecho en casi 30 años, por lo que sus arrebatos recientes son cuando menos sospechosos. Rafael Esquivel y Laureano González son funcionarios electos, no herederos.

    Decía el filósofo español José Antonio Marina: «la filosofía, en este momento, tiene que ser un servicio publico. Creo que la sociedad necesita de ese proceso de reflexión sobre lo que pasa, sobre lo que hace  y sobre lo que se dice porque sino podemos perder el rumbo con mucha facilidad». El futuro pasa por dudar, reflexionar y pensar acerca de lo sucedido en estos días. Antes de creerle las mentiras al gritón de turno mejor hacerle caso a Marina.

    Columna publicada el jueves 27 de Febrero de 2.014 en el diario Líder

  • Lillo en Colombia

    Colombia vive una luna de miel. Su selección clasificó al mundial de Brasil y su juego enamora casi como lo hizo aquel grupo integrado por los Valderrama, Rincón, Valencia y otros más que en la década de los 90 nos recordaron la belleza del balompié cafetero. Hoy, bajo la conducción del argentino José Pekerman, el equipo nacional promete sobreponerse a la baja de su máxima estrella, Radamel Falcao García.

    Ese brillo que genera la selección se ha expandido a su liga. Atlético Nacional, comandado por el entrenador Juan Carlos Osorio, nos recuerda con cada título que las metodologías de trabajo pueden ser aplicadas en cualquier parte del mundo, y no debemos rechazarlas sólo por su lugar de origen. Osorio se ha declarado defensor de la Periodización Táctica, un tipo de entrenamiento de fútbol desarrollado por el portugués Vítor Frade y que su compatriota, José Mourinho, ha popularizado. No sólo gana Atlético Nacional, sino que sus jugadores agradecen la nueva forma de entrenarse, más acorde al fútbol.

    Para este semestre ha llegado un nuevo entrenador que, si el tiempo y los directivos lo permiten, enriquecerá aún más ese fútbol. Me refiero al español Juan Manuel Lillo. Amigo personal y maestro de Pep Guardiola, el tolosarra es una de las más brillantes y claras mentes que ha dado este deporte en los últimos años. Sus colaboraciones en medios de comunicación así como sus apariciones en congresos y demás espacios de debate lo muestran como lo que realmente es: un adelantado que no vende nada.

    En su presentación como DT de Millonarios dejó el siguiente mensaje: “¿De qué va a jugar Millonarios? Por el momento déjame que me reúna con los chicos en el campo. Más allá de todos los vídeos que hemos visto – una barbaridad – vamos a convivir con ellos y a intentar no atentar en contra de lo que ellos son, a ver si conseguimos facilitar una forma de jugar que sea SU forma de jugar y que encuentren en nosotros la facultad para que sus relaciones, sus interacciones y sus mezclas den una optimización que nos permita esconder los defectos y destacar las virtudes . Pero no me pidas explicar si los muñequitos van un poquito más acá o más allá, porque luego se mueve la pelota y se mueven todos. Eso (los muñequitos) no existe”.

    Hace casi un año, junto a algunos amigos, pasé medio día tomando café con Juanma. Las enseñanzas de Heráclito marcaron aquel encuentro. Mientras tanto, les presento al personaje. Quien sabe si, por estar tan cerca, alguno de nuestros entrenadores se atreve y aprenda algo distinto.

    Columna publicada en el diario Líder el domingo 23 de Febrero de 2.014

  • El jefe es Rafael Esquivel

    Nada en esta vida es definitivo salvo nuestra muerte, pero por lo menos hasta el momento en que usted lea estas líneas, Rafael Esquivel sigue siendo el mandamás del futbol venezolano. No es esta una afirmación que pretenda convertirse en novedad, pero sí debe entenderse en toda su dimensión. Ser presidente es una labor para la cual se es elegido, pero ser el «mandamás» es un calificativo que hay que ganarse a pulso, día a día, con inteligencia, olfato, mano izquierda y sobre todo mucho conocimiento de los contrarios, para neutralizarlos cuando sea necesario.

    Rafael Esquivel no tiene casi tres décadas comandando la FVF por simple casualidad. El martes, en este diario, Nelson Carrero, siempre cercano a la Federación y ahora integrante del directorio de ese ente, afirmaba que «posiblemente la próxima semana ya haya humo blanco, no creo que se tarde más la decisión». A Carrero hay que creerle; el ex jugador, entrenador, abogado y hoy directivo, siempre ha dado pistas de conocer cómo se comporta el poder. No ha podido con él – en nuestro fútbol nadie lo ha logrado – pero ello no lo descalifica como observador aventajado.

    ¿Qué sabemos hasta ahora? Que existe un grupo de directivos afines a la idea de contratar a Noel Sanvicente y otro contingente que se inclina a favor del regreso de Richard Páez. Hay que recordar que Rafael Esquivel, con la intención de aparentar ser un gobernante magnánimo, prometió escuchar la opinión de sus más cercanos directivos, sólo que los colegas del presidente olvidaron las raíces tiránicas del poder “Esquiveliano”.

    La afirmación no es propia sino de alguien a quien sí vale la pena leer: Aristóteles. En su obra Política, libro tercero, capítulo V, el maestro griego explica la división de gobiernos y las desviaciones de éstos, y describe la tiranía como “una monarquía que sólo tiene por fin el interés personal del monarca”.

    ¿Alguien llamó a Noel Sanvicente para conocer su disponibilidad? ¿Se realizaron reuniones con Eduardo Saragó para que les mostrara su proyecto de selección? ¿El comité de selecciones se sentó con Richard Páez? No, no y no. Ahora aparece un misterioso candidato extranjero – siempre según Carrero – que bien podría ser la sorpresa del año, sorpresa que seguramente se hizo notable en el rostro de estos experimentados directivos cuando, una vez más, Esquivel les recordó que, como expresó el escritor suizo Louis Dumur, «la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos».

    En fin, hemos sido atendidos…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 30 de Enero de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/El-jefe-es-Rafael-Esquivel.aspx

  • El Balón de Oro

    “Basta escuchar algún comentario futbolístico entre aficionados o en los medios para darse cuenta de lo difícil que es sustraerse a la fascinación del <síndrome del goleador>, síndrome que entronca con la cultura del héroe individualista y con el repetido argumento de las películas: chico-bueno-mata-a-los-malos, salva-el-mundo y se-queda-con-la-chica”.

    Gracias al magnífico libro “Fútbol: el jugador es lo importante” de Rosa Coba y Francisco Cervera, me he topado con esta afirmación de José Monzó, defensor del pensamiento sistémico; ese que según www.iasvirtual.net puede definirse como “la actitud del ser humano que se basa en la percepción del mundo real en términos de totalidades para su análisis, comprensión y accionar, a diferencia del método científico, que sólo percibe partes de éste y de manera inconexa”. No se preocupe; sí estoy hablando de fútbol como a continuación pruebo.

    El fútbol es una “dinámica” colectiva. Se enfrentan dos conjuntos integrados por once jugadores titulares y algunos suplentes que solucionen las interrogantes que sus compañeros no resolvieron. Cada integrante de esa comunidad – las familias se reconocen por los lazos consanguíneos y en los deportes unen los colores – depende de las asociaciones que hagan posible esa conexión. Entonces, ¿cómo es posible premiar individualmente a un futbolista? Me parece que hacerlo es un acto de negación para con la naturaleza de este juego.

    Mi intención, lejos de unirme al disgusto de algunos por los resultados de la elección o de otros por la unión entre FIFA y la revista France Football, es recordar lo que realmente importa: el juego. Por ello debemos tener presente que para que el delantero convierta un gol tienen que producirse una serie de pautas que posibiliten que éste, en condiciones ideales de tiempo y espacio, reciba la pelota. Eso se entrena en la semana (táctica), pero no invalida la influencia del rival y de mil imponderables más que convierten al fútbol en una manifestación compleja.

    Vuelvo al libro al que hacía mención. Sus autores reflexionan y dejan esta enorme enseñanza: “las propiedades de un sistema (complejo) emergen de la interacción dinámica de sus partes, no de sus acciones tomadas independientemente”. El “mejor jugador del mundo” es tal gracias a sus cualidades, el contexto donde las desarrolla y los jugadores que junto con él forman una sociedad. Aun no ha nacido un futbolista que por sí sólo sea más fuerte que el equipo. No hay balón de oro que contradiga esa afirmación.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 23 de Enero de 2.014

  • La idiotez ilustrada

    “Es el hombre común, no sólo desigual a todos los hombres sino constantemente desigual para consigo mismo, el que hará desiguales dos partidos de fútbol <iguales> pensados de una misma manera”. Dante Panzeri

    El nuevo año supone para muchos una oportunidad de poner en práctica conductas que mejoren el pasado inmediato. Cualquier modificación que no se convierta rápidamente en costumbre rara vez conseguirá  el efecto deseado y seguramente quedará desechada con el paso del tiempo. Todos tenemos la posibilidad de superarnos siempre que mantengamos el hambre de conocimiento y nos alejemos de medias tintas disfrazadas de verdades absolutas.

    Recordemos a los tres últimos campeones de nuestro fútbol: Deportivo Anzoátegui, Zamora y Mineros de Guayana. Cada uno ha desarrollado un modelo de juego acorde a las virtudes y carencias de sus futbolistas, y el respeto a sus ideas les ha permitido competir con éxito. Ahora bien, ¿no les parece extraño que mientras se enaltecen las cualidades de estos equipos se señalen esas mismas propiedades como riesgosas e innecesarias?

    Estas contradicciones son comunes en nuestro fútbol. ¿Por qué? Porque no hay espacio para el análisis. Se desecha cualquier manifestación que tenga que ver con el estudio de la complejidad del juego en favor de la superficialidad que algunos han determinado como «el gusto de las mayorías». Hay quienes por ejemplo se dicen enamorados del juego que practica el Zamora pero cuando el equipo de Sanvicente recibe un gol, proponen soluciones a lo que ellos llaman «ausencia de equilibrio», basadas en respuestas contrarias a lo que es el funcionamiento de dicho colectivo.

    Amparados por esa cantidad de lugares comunes, estos opositores de la coherencia son capaces de justificar cualquier cosa, como pedirle al Barcelona que se defienda al borde de su área porque para ellos, defender es una muestra de pragmatismo que sólo puede hacerse cerca del arco propio. Son los mismos que intentan explicar la incorrecta defensa de un tiro libre a través de la poca estatura de los defensores, o promueven como verdad absoluta que en este deporte es más importante la indicación del entrenador que la voluntad del jugador.

    Algún maestro, en un enorme ejercicio de reflexión, escribía hace un par de días que «al fin y al cabo, somos las palabras que usamos»; por ello le recomiendo al consecuente lector que más vale equivocarse en la búsqueda del conocimiento que  coincidir con el vendedor de humo de turno y así engrosar la amplia lista de idiotas ilustrados.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 16 de Enero de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/La-idiotez-ilustrada.aspx

     

  • Fatiga Cognitiva

    En la columna anterior hacía referencia a lo mal estructurado que está el fútbol de primera división. La separación en apertura y clausura supone que entre cada competición exista un espacio para readaptarse a las conductas futbolísticas y, en el caso de los nuevos integrantes de un plantel, conocer las pautas estratégicas y desarrollar nuevas relaciones que les permitan sumarse a la dinámica del equipo. Mi principal argumento en contra del modelo criollo es que con tan pocos días de descanso se hace imposible liberar al jugador de la fatiga mental.

    Todo proceso cognitivo está relacionado con las tareas cerebrales. Entendamos esto como la actividad que nuestra mente lleva a cabo en momentos de aprendizaje, recepción de información y toma de decisiones. Si reconocemos que es imposible disociar los esfuerzos físicos de aquellos relacionados a la concentración, podremos entonces comprender que el descanso, la recuperación y la readaptación al trabajo no deben ser planificados únicamente bajo las pautas que marcan los GPS, pesos y/o velocímetros; hay que tomar en cuenta el desgaste que producen “los procesos emocionales o de estrés alto”.

    En una nota publicada el 06 de Enero en este diario y escrita por la periodista Jessica López, conocimos que el Deportivo Petare inició la primera fase de su pretemporada el día 16 de Diciembre, interrumpida únicamente por las celebraciones navideñas. Es decir, el futbolista no se «desconectó» del torneo anterior hasta el 23 de Diciembre, y se reintegró a los entrenamientos el 2 ó 3 de Enero. Tomo el ejemplo de la institución capitalina simplemente como referencia, ya que la gran mayoría de los planteles de primera división cumplen con un calendario similar.

    Rui Faría, preparador físico y mano derecha de José Mourinho nos explica por qué se necesita ese reposo: «Cuando hablamos de intensidad, hablamos de intensidad de concentración, porque jugar es fundamentalmente pensar y pensar exige concentración. Y si hablamos de un juego de calidad, hablamos de pensar teniendo en cuenta un referente colectivo – determinados principios de juego – y eso exige aún más concentración. No es de extrañar que la fatiga táctica (cognitiva) surja antes que la fatiga física».

    Para que nuestros equipos progresen en el concierto internacional y mejore el espectáculo hay que cuidar al futbolista haciendo buena la afirmación que los españoles Rosa Coba (Neuropsicóloga) y Francisco Cervera (entrenador y PF) utilizaron para titular su extraordinario libro: «Fútbol: jugador es lo importante«.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 09 de Diciembre de 2.014
    http://lider.cc/1gmmsdz

  • Calendario anti pretemporada

    Permítame expresar mi disconformidad con los campeonatos cortos. El argumento de que la emoción es consecuencia de la menor cantidad de partidos me es insuficiente. Además, estoy seguro de que este formato atenta en contra del jugador, del ritmo de juego y en consecuencia, del espectáculo, ese que por falta de atractivo sigue siendo pobre y mediocre.

    La historia nos enseña que los “torneos cortos” se definen en las últimas fechas, lo que según los defensores de esta modalidad, acerca al público a los estadios. Verdad a medias, como así lo demuestran las estadísticas . Pero más allá de las sensaciones, vale la pena sumergirnos en otras carencias que presenta esta competición.

    El Torneo Apertura termina normalmente el segundo fin de semana de Diciembre. Hay equipos que empiezan a trabajar de cara al Clausura apenas un par de días después, irrespetando el período de descanso necesario para poder afrontar las obligaciones futuras. No me refiero únicamente al desgaste físico sino a lo que se conoce como «fatiga cognitiva», que no es otra cosa que el agotamiento mental del futbolista en este caso, quien necesita ese reposo para seguir brillando en una actividad – fútbol – en la que se toman decisiones permanentemente.

    Rui Faría, preparador físico de José Mourinho es de quienes afirma que el fútbol, es una actividad compleja que requiere de una concentración máxima, por ello, siempre según él, “no es por eso de extrañar que la fatiga táctica (cognitiva) surja antes que la fatiga física”.

    En nuestro caso analicemos lo siguiente: desde mediados de Diciembre hasta el diez de Enero se «preparan» los equipos para volver a competir. No es un mes completo porque las celebraciones decembrinas interrumpen el trabajo. Si el objetivo de una pretemporada es que un equipo asimile, desarrolle y magnifique una idea de juego, lo que hacen los equipos venezolanos en esta etapa es simplemente una readaptación al trabajo, pero en el caso de algunos, se convierte en el espacio para conocer a un nuevo entrenador y sus ideas.

    Reflexionar acerca de esto nos vendría bien, sobre todo si entendemos que por mas que los futbolistas entrenen en doble o triple turno, este pequeño lapso de tiempo no termina de convertirse en uno que, como explica el preparador físico español Miguel Chamorro, “sea un período constructivo y no destructivo de las capacidades de asimilación del juego por agotamiento”. En dos semanas poco se puede hacer, y la mayor prueba de ello está en las actuaciones de nuestros clubes en la Copa Libertadores. ¿Queremos trascender internacionalmente? Revisemos el calendario.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 02 de Enero de 2.014

  • Seamos realistas, ¡pidamos lo imposible!

    soñemos-lo-imposible-que-lo-posible-se-agoto

    A menos de una semana para que termine el 2.013 aún no conocemos quién será el substituto de César Farías al mando de la selección nacional. Cada día que pasa aparecen nuevas razones que respaldan las candidaturas de Noel Sanvicente, Richard Páez o Eduardo Saragó, sin que la FVF se muestre interesada en ellas ni aludida por campañas publicitarias que nada tienen que ver con los méritos necesarios para asumir la conducción del equipo criollo.

    Immanuel Kant, filósofo prusiano y uno de los más influyentes pensadores de Europa, reflexionó mucho acerca de qué es y de qué no es capaz la razón humana y cuáles serían sus pretensiones y sus límites. Sus planteamientos bien pueden abrir una puerta para entender a la FVF en este período de reflexión; no para adivinar quién será el próximo técnico nacional sino para acercarnos a la naturaleza de quienes gobiernan nuestro fútbol.

    A la Federación le conviene contratar a un entrenador que encabece la tan ansiada clasificación al mundial. Luego de un período de sostenido crecimiento, al hincha venezolano le sabe a poco el discurso que defiende los avances conseguidos y a menos, el pedido que algunos hacemos para que se trabaje por un futbol que se cae a pedazos. El fanático, ese que viaja con la selección hasta el fin del mundo, sólo quiere escuchar nuestro himno en un mundial.

    El ente federativo necesita lo mismo; si consiguen hacer realidad esa meta, las quejas y señalamientos que algunos hacemos caerían en el mayor de los olvidos ante la euforia colectiva que significaría participar en ese evento. Es tan importante este tema que hasta la prensa amiga de la FVF pide a gritos la designación del nuevo entrenador. Hasta dónde estaría dispuesta a federación a dejarse torcer su brazo en pro de ese objetivo es la clave para conocer quien será el nuevo DT nacional.

    Yo, si usted me lo permite, prefiero hacer buena aquella consigna del mayo francés y le sugiero que «seamos realistas y pidamos lo imposible». En nuestro caso se traduciría en exigir que no sólo seleccionen al mejor de los candidatos, sino que además se aboquen a trabajar por el fútbol de los domingos, ese que va desde la primera división hasta los torneos menos reconocidos; que  inviertan en el arbitraje, sancionen a los violentos y comprendan, de una vez por todas, que la clandestinidad no ayuda al desarrollo de esta actividad.

    Lo dicho; hagamos como los franceses mientras pasamos las fiestas, las cuales espero sean magníficas para todos ustedes que compran y leen este diario. ¡Salud!

    Columna publicada en el diario Líder el viernes 27 de Diciembre de 2.013

    Fotografía encontrada en la web, créditos a quien corresponda…