Categoría: El camino

  • Dembélé, Kirsten o la búsqueda de un imposible

    Dembélé, Kirsten o la búsqueda de un imposible

    “Somos los indeseables, / liderados por los incalificados, / haciendo lo innecesario, / para los ingratos”.

    La juventud es una etapa tan maravillosa como ingenua. En ella, los sueños se mezclan con la realidad hasta confundirnos; no son pocas las mañanas en las que ambas crean una amalgama tan perfecta que nadie -perdone mi dosis de realismo- puede descifrar qué es probable y qué es imposible.

    Mi imposible era Kirsten Dunst. La actriz de “Elizabethtown” entre otros títulos tenía todo aquello que yo anhelaba en una compañera sentimental. Claro, eran sus roles y no su verdadero ser lo que me enamoraba. Nunca la conocí y mi amor se limitaba a sus papeles, que eran actuación y circunstancia, lo que no es poca cosa: los seres humanos caemos presos de esos momentos, de esos accidentes y creemos que desde ellos podemos construir realidades y hasta una vida. Aún así, a Kirsten la creí posible.

    original

    Aquello era tan optimista y posible como son los sueños de la gent blaugrana con Ousmane Dembélé. Al francés se le valora más por lo que puede ser que por lo que ha demostrado querer ser. Sus cualidades habitan los campos de la posibilidad y no en aquellos de lo factible, de lo real. Su vida con la camiseta blaugrana es todavía un claro ejemplo de lo que supone una utopía, tal cual mi relación con la rubia Kirsten.

    En los procesos de aprendizaje es irremediable contar con la voluntad de quienes los protagonizan. Tanto maestro como alumno deben entregarse a ese camino del que se parte desde un punto conocido, conocido como la ignorancia, sabiendo que la meta es incierta. Por lo menos así es en el fútbol, actividad social y cooperativista como ninguna.

    Dembélé aún no recorre esa vía. No tengo claro si es una consecuencia de su personalidad o que tampoco tiene los guías adecuados. Bien podría tratarse de todo esto y mucho más. Su caso es otro ejemplo de lo necesario que es ver las cosas por lo que realmente son y no por lo que queremos que sean. Digo, para evitar estrellarnos-

    ¿Cuál es la relación de Ousmane con la pelota, los espacios y sus compañeros? ¿Qué tan efectiva es su intra-comunicación o su inter-comunicación? ¿Qué le pide quien lo dirige? ¿Es el mismo chico que llegó hace dos años?

    Sepa disculpar el lector que no me emocionen las migajas que regala, espaciadamente, el extremo francés. Me seduce más intentar comprender qué pasa en el campo antes que hundirme en el campo de sueños que algunos promueven. Tengo la impresión de que navegar en las aguas de lo posible es como hacerse el harakiri sin otro motivo que pasarla bien(¿?). Deben ser cosas de la edad: hoy prefiero estar en paz antes que tener razón. He dejado en paz a Kirsten, y tengo la misma intención para con el lector, al que ya bastante le engañan desde otras tribunas.

    “Es probable que un hombre siga profundamente apegado a sí mismo, aun cuando ya esté separado de la vida”.

     

  • Bienvenidos al mundo real

    Bienvenidos al mundo real

    El modelo ha muerto. Que nadie se engañe: cualquier referencia a Cruyff es un acto de fariseísmo con claras intenciones electorales. Los gestores harán todo y más con tal de asegurar su permanencia en el poder más allá del ciclo actual. Hay fuerzas y ganas de seguir hundiendo el barco.

    De allí las alabanzas al Padre, al Hijo y a la idea madre. De allí que ahora recuerden al gran maestro y pretendan sacarle del cuchitril al que le confinaron hace mucho tiempo. Lo harán para que el respetable crea que todo cambió. No se engañe el lector: no les interesan las lecciones del viejo profesor, solamente pasearlo cual trofeo de caza.

    Todo es muy florentinesco. Tanto odio por el Flaco y los suyos los ha llevado a imitar al hábil y oscuro constructor. Son plagiadores profesionales; su copia resalta y magnifica lo repugnante: de tener un equipo pasaron a coleccionar cromos. Todo, sépase y recuérdese por siempre, con la venia de una conducción nefasta que nunca pensó en triunfar sino en salvarse. Pasar desapercibido; no se recuerda tanta mediocridad desde tiempos inmemoriales.Hombre de club le llaman.

    Ganarán porque los cromos son muy buenos y tienen, como si fuera poco, al dueño de la pelota. Pero ningún triunfo podrá disimular la putrefacción natural de un cuerpo al que ya se le ha ido la vida y que solamente espera por la diligencia habitual de los gusanos. La basura, aunque la rocíen con perfume, sigue siendo basura.

    Bienvenidos al mundo real.

  • Gracias, Iniesta

    Gracias, Iniesta

    AFP_15760O_20180520211430-k24C-U443735461099dJG-992x558@LaVanguardia-Web

    Lo más jodido de hacerse viejo es llenarse de recuerdos. Los recuerdos son imágenes de algo que fue y que nunca más será.

    El futuro es incierto, inexistente, mientras que el presente es tan actual que lo vivimos sin tener consciencia de cuánto de ello se convertirá en recuerdos, y cuánto desecharemos. En la inmediatez del momento, la actualidad es maravillosa, agobiante y conmovedora, sencillamente por la dinámica histérica de nuestra existencia.

    Con Andrés Iniesta aprendí a ver el fútbol de otra manera. No fue con Pep Guardiola, a quien tuve de ídolo. Tampoco a través de Michel Platini o de Marco van Basten. Iniesta me obligó a entender que para jugar había que darle continuidad a una dinámica colectiva, y que aquello requería diferentes respuestas, dada la imposibilidad de encontrarnos con dos situaciones totalmente idénticas.

    Lo que el eterno número 8 del FC Barcelona construyó fue magnífico y contracultura. Al lado de Xavi, su socio de siempre, destruyó todos los renacidos mitos de la mal llamada modernidad, aquellos según los cuales los futbolistas de poca estatura, o de físico aparentemente débil, no podían competir al más alto nivel. Patrañas, mentiras y mucha ignorancia militante.

    Iniesta compitió y vaya si lo hizo. Perdone si esto le parece exagerado, pero no encuentro, en los últimos veinte años, a dos mediocampistas tan influyentes como Andrés y Xavi. Los habrá con más pases gol y con mayores registros anotadores; pero sobre ninguno se construyó un equipo de leyenda como con ellos.

    El FC Barcelona de Xavi e Iniesta, de Messi y Busquets, de Puyol y de Alves, de Valdés y de Piqué compitió no con sus rivales actuales sino con “La Máquina” de River Plate, con los “Magiares Mágicos” húngaros, con Brasil de 1970, con el Ajax de finales de 1960, y, si me permite una licencia, con el AC Milan de Arrigo Sacchi. Compitió desde los conceptos que estos grandes equipos construyeron y vaya si los mejoró. Y, aunque a ese equipo lo hayan integrado maravillosos jugadores, incluido Lionel Messi, ninguno, salvo Andrés, englobaba en su ser todas las virtudes de aquel conjunto.

    Claro está que un equipo es mucho más que la suma de sus partes, por lo que intentar entender a Iniesta fuera de su “contexto” sería un ejercicio inútil, sin sentido. Aquel “Pep Team” fue de todos, hasta de los que menos jugaron. Sin embargo, Iniesta fue la elegancia y el pragmatismo hecho jugador. Ahora que tanto se habla de jugar simple o de ser práctico, lo mejor sería que se intentara jugar de manera sencilla, como lo hizo Andrés. No hubo nadie más efectivo que Iniesta, siempre que entendamos a esa virtud como la capacidad de conseguir el resultado buscado. El 8 siempre intentó que su equipo jugara mejor y, salvo alguna tarde que nadie recuerda, lo consiguió.

    El pase, el control, el giro, el recorte, el freno, el cambio de ritmo y el supremo dominio de los espacios. Eso ha sido el de Fuentealbilla. Su silencio fue la pausa necesaria para tomar un último suspiro, comprender que se ha perdido una gran parte de nuestro ser, y creer, porque nada más se puede hacer que soñar con un futuro que valdrá la pena. Su futbol fue así, un intento de progreso sostenido siempre por un primer paso que ya era pasado.

    Todos jugamos al fútbol, y en mi caso, fui extremo. Tenía gol y era bastante rápido. El fútbol era, en mi día a día, una gigantesca posibilidad de ocupar, por medio de la carrera, los espacios que dejaba la defensa rival. Entendía que corriendo llegaría rápidamente al arco. Gol, saque desde el medio y otra vez a correr (no hace falta aclarar que nunca tuve las condiciones para ser más de lo que fui), así comprendía este juego, hasta que el juego me acompañó.

    Aun así, nunca dejé de pensar en el fútbol. Todos los que alguna vez jugamos al fútbol seguimos soñando con fútbol, con aquel gol imposible, o con el pase que debimos dar. Y pensamos en fútbol porque creemos que haberlo jugado nos hace conocedores del juego. Por ello le agradezco a Andrés Iniesta que, mientras yo imaginaba piques eléctricos y un fútbol casi individual, él abrió mis ojos para recordarme que este juego tiene una velocidad propia, un espíritu colectivo y colectivista, y que sin los compañeros moriremos en la más triste soledad. Eso fue Iniesta, un continuador y un multiplicador de probabilidades. Siempre en equipo; siempre para el equipo

    Iniesta se retira del FC Barcelona y se irá quién sabe a dónde. Su fútbol forma parte de mis recuerdos, de las imágenes que espero nunca me abandonen. Es una de las tantas memorias que ayuda a seguir caminando hacia adelante al tiempo que voy aceptando que me estoy haciendo viejo…

     

    Fotografías cortesía de Getty Images y AFP

  • La cara sí, el resto no sé, coño

    Que no. Ya lo he dicho una y mil veces: la cara la tengo, pero no se confíe, que no soy tan idiota como usted supone.

    Que los aeropuertos hablan, coño, y aunque usted no lo crea, tengo amistades. Peligrosas, sí, sobre todo para usted que habla de mí sin darse cuenta que todo me llega.

    También hablan las paredes, coño. Hasta las de los cuartitos en los que se hacen ruedas de prensa. Puede que sea loco, pero mi «locura» no es más que la voluntad de crecer, educarme y equivocarme, mientras la vuestra, pues bueno, ya sabemos todos por que calles desfila su indecisión.

    Pero también habla Twitter, coño, y en él están las acusaciones que usted hizo a quien hoy le paga su salario. Eso de acusar de narco y luego cobrar es muy de moralista.

    Pero es que hasta las páginas web escuchan, coño. No me diga usted que no se dio cuenta como le volteó la mirada a su «amigo», compañero de simpatías beisbolísticas, por un puñado de devaluados bolívares. Ah, es que para hacer campañas hay que tener un poquito de inteligencia, y usted, mi estimado bufón, es envidia y reconcomio.

    No me sorprende nada. Así como acepto mi ignorancia y me reconozco incapaz, también manifiesto mi intolerancia a estos y otros comportamientos humanos, como la traición, el juego sucio y el tráfico de miserias.

    Yo lo reconozco a usted como lo que es: un imbécil con ínfulas. A veces en corbata y otras en pijama; nada cambia, usted es lo que es y yo lo que soy. Todo lo que nos aleja me enaltece y todo lo que nos acerque me lesiona.

    Ah, y también hablan los amigos, coño, que son mis amigos y no de usted, aún cuando quiera entrevistarlos para luego romper códigos.

    Pero ya le decía, la cara de idiota la tengo, y, como decía el Narigón, mejor seguir pasando por boludo…

  • Vinotinto Sub-20: el poder por el poder mismo

    venezuela_3

    En la pronta eliminación de la selección criolla sub-20 hay muchos padres, todos ausentes, porque en este país siempre «nos anotamos a ganador». Señalar a Miguel Echenausi como el único culpable es hacerle el juego a quienes ejercen el poder; «Pochito» no era el candidato ideal para asumir el puesto de seleccionador criollo y eso se sabía. Quienes callaron y aún callan sabrán sus razones -todas ubicadas en el terreno de la amistad o los compromisos con el poder de turno.

    Echenausi es culpable del desastre futbolístico que no es otro que un conjunto de individualidades que nunca encontró un plan que los ayudará a convertirse en un equipo. Las fallas que mostró en esta competición son las mismas que fueron identificadas por aquellos que observaron la Copa Bicentenaria en Barinas, los Juegos Centroamericanos y del Caribe, así como en el cuadrangular que se jugó en San Cristóbal en diciembre pasado.

    La FVF es culpable por haber permitido el nombramiento de este y otros cuerpos técnicos, y es aún más dañina y cuestionable su actuación porque nunca le explicó al público las razones por las que prefirió no darle continuidad al cuerpo técnico de Rafael Dudamel, y riega rumores de delitos y otras menudencias en las redes sociales. No podríamos pedir más a esta conducción, pero igual hay que manifestar el rechazo a tanta mediocridad.

    En todo esto hay tres ganadores: Rafael Esquivel, Noel Sanvicente y Dudamel. El primero porque no intervino en la designación de los cuerpos técnicos juveniles y, gracias a ello, deja muy golpeado a un ala que hace vida en la FVF; Sanvicente porque desde que asumió la selección fue claro y reiteró su disconformidad con estos nombramientos. ¿Dudamel? Luego del desastre que ha sido este Sudamericano, el público, tan amante de las verdades inexplicables e inciertas, hará aún mayor la interrogante sobre qué hubiese pasado si la FVF daba continuidad al entrenador que ayudó a conseguir la clasificación al mundial Sub-17.

    ¿Cómo quedan los futbolistas? De la misma manera que el fútbol criollo: golpeados y víctimas de una pugna interna en la FVF que amenaza con llevarse por delante hasta las buenas intenciones de Sanvicente y los suyos. Esto no es una guerra así que nadie debe dar la cara; si que asuman su incapacidad y deje sus cargos para que otros, con mejores intenciones y mayor preparación, asuma la titánica tarea de hacer crecer nuestro balompié.

    Fotografía cortesía de Conmebol.com

  • Es el camino…

    On-The-Road-2_2351363b

    ¿Sabes lo que es el camino?

    Es el todo que compone nuestra existencia. Todo pasa en él y nada puede ser explicado sin aceptar que es ese recorrido lo único que le da sentido a nuestra existencia. En el camino nos caemos y nos levantamos; ningún triunfo es tan fuerte para levantarnos del piso y ninguna derrota es tan pesada para hundirnos bajo la tierra. En algunos momentos sentiremos que sí, que nos hundimos o que simplemente no avanzamos, pero esa sensación es mentirosa, nunca habitamos el subsuelo y jamás dejamos de caminar.

    Hoy me despedí de dos sueños que siempre tuve: escribir en un periódico y conducir un programa de T.V. Por distintas razones, y no por casualiudad, ese adiós se produjo casi simultáneamente, con apenas 3 horas de diferencia. Y cuando regresaba a casa me di cuenta que no hay razón para lamentarse. El camino me ha traído hasta acá y ese mismo camino me ofrecerá algunas aventuras más tan o más enriquecedoras como las que hoy finalizan. De hecho, ya visualizo un par de ellas que hace tiempo vienen apareciendo en mi GPS y ha llegado el momento de entregarme a ellas como me entregué a las misiones anteriores.

    ¿Por qué el camino?

    Porque todos hacemos nuestro recorrdio. No soy de creer en ayudas divinas ni en planes superiores. Creo que cada decisión tiene su consecuencia y con ella llegan mil oportunidades más. Yo soy lo que soy: un organismo envuelto en un proceso de cambio permanente, pero mis principios no son negociables y mi concepción de la vida menos aún. Si hay que ponerse los zapatos y volver a la carretera, pues bienvenido sea el sol y la luna, al fin y al cabo son los únicos acompañantes que siempre están.

    A cada una de las personas que me ha acompañado en esta parada tengo mucho que agradecerle. De todos he aprendido lo bueno que intento copiar y lo malo que espero no repetir. No olvido a quienes hicieron que esta estadía fuese inolvidable ni a quienes me abrieron las puertas para poder expresarme. Pero hoy, más que nunca, me reafirmo en lo que soy y me aferro a mis orígenes. No puedo ni quiero ser un especialista; sólo quiero seguir caminando, preguntando, dudando y pensando.

    En fin, vuelvo al camino…

  • Imágenes del Juego de Posición II Parte

    Cinco imágenes más para continuar aprendiendo un poco sobre el juego de posición, mas aún cuando Dani Fernández (@DaFdez) me ha comentado que viene una segunda parte de su enorme artículo «El juego de posición» en la web de Martí Perarnau.

    6

    7

    8

    9

    10

    Cinco imágenes más para continuar aprendiendo un poco sobre el juego de posición, más aún cuando Dani Fernández (@DaFdez) me ha comentado que viene una segunda parte de su enorme artículo «El juego de posición» en la web de Martí Perarnau

  • Imágenes del Juego de Posición

    Veo un partido de fútbol y vuelvo a leer el extraordinario escrito de Dani Fernández para la web de Martí Perarnau acerca del juego de posición. En él, Dani explica los principios de esta forma de entender el juego y además entrega algunas formas de entrenarlo.

    Hoy, primer día del año 2.014, quise revisar aquel Athletic Club de BIlbao 2 – FC Barcelona 2 del 06 de Noviembre de 2.011 que se jugó bajo la lluvia en el desaparecido estadio de San Mamés, y que se convirtió en el primer enfrentamiento entre equipos conducidos por Marcelo Bielsa y Josep Guardiola. El encuentro tuvo mil cosas más interesantes que las fotos que voy a continuación usted podrá observar, pero la idea no es repasar aquel episodio en su totalidad – para ello le recomiendo la extraordinaria crónica del mismo Martí o buscar el partido completo en la web – sino tratar de comprender un poquito la complejidad que caracteriza al juego de posición.

    Al fin y al cabo, somos estudiantes todos, hijos de la duda…

    0

    1

    2

    3

    4

    5

  • Interrogantes

    hombrepensante3

    ¿Cada esquema, por ejemplo un 4-4-2, es idéntico?

    ¿De qué sirve decir que un equipo juega con determinada numeración telefónica?

    ¿Comprendemos que el fútbol es sinónimo de dinámica?

    ¿Qué buscamos, respuestas o números que nos hagan sentir que nos apropiamos de una falsa certeza?

    ¿Cómo poder explicarle al gran auditorio que la belleza es un valor añadido que no asegura la validez de la idea pero si le permite sumar mas adhesiones que el resultado mismo?

    ¿Acaso somos claros a la hora de exponer conceptos de juego?

    ¿Por qué creemos que jugar bien es proporcional a la cantidad de tiempo de posesión de la pelota?

    ¿Acaso tirar pelotazos asegura llegar más rápido? ¿Es eso lo que algunos llaman verticalidad?

    ¿Somos tan pedantes que en nuestras exposiciones hacemos creer que el resultado es secundario?

    A cada novia la hemos querido de manera particular y única. Pretender vestirla con las virtudes de otras es un acto de enajenación mental. Entonces ¿por qué hacer eso con los equipos de fútbol?

    ¿Somos tan atrevidos como para exigirle a los jugadores reacciones no acordes a su realidad? O peor aún, ¿esperamos conductas que ni siquiera sabemos si estan calificados para darlas puesto que no conocemos su actualidad y mucho menos su forma de entrenar

    ¿Somos capaces de identificar con precisión nuestras respuestas ante cualquier situación? ¿Podemos intuir entonces las reaciones de terceros?

    Si cada día es distinto al anterior, ¿podemos asegurar que un equipo de fútbol jugará cada partido de la misma manera? ¿Acaso no vale la pena observar todos sus partidos para conocer un poco de ese colectivo?

    ¿Por qué nos negamos a disfrutar de la incertidumbre que propone este juego?

    Al fin y al cabo, ¿no es el pasado lo único que conocemos?

  • Bochorno vinotinto

    1 2

    César Farías renunció a su cargo de seleccionador nacional. Lo hizo a través de una carta publicada en su blog (http://cesarfariasdt.blogspot.com/2013/11/carta-la-aficion-vinotinto.html) y en ella hay algunas consideraciones que, más que esclarecer el misterio que tanto él como la FVF han alimentado, aumentan las dudas que caracterizaron la relación Farías-Esquivel. Ateniéndome únicamente al comunicado – publicado por Gustavo Pellicena y no por Farías – quisiera compartir algunas consideraciones.

    – El entrenador, o quien haya redactado el comunicado, afirma lo siguiente: «debo aclarar ante el país que el no haber hecho declaración alguna sobre este delicado aspecto ha sido única y exclusivamente por respetar los lapsos  acordados con la Federación Venezolana de Fútbol y, particularmente, con Rafael Esquivel, con quien siempre abordé todo lo concerniente a mi labor«. Pregunto, ¿cómo se combina ese respeto al cual hace referencia el Sr. Farías con la negociación que ha llevado a cabo con el equipo mexicano Xolos de Tijuana? ¿La relación laboral era entre Esquivel y Farías o entre la FVF y Farías?

    – Unos párrafos más abajo, Farías cuenta la razón por la que hasta hoy no se había separado del cargo: «Esquivel, de manera reiterada, me pidió que lo pensara con calma y que me tomara un tiempo prudente, que su deseo era que siguiera en el cargo y que esperáramos la convención de la FVF prevista para el 28 y 29 de noviembre en Porlamar, en la cual se trataría mi caso«. Justifica lo intempestivo de esta comunicación ya que el día de ayer se enteró «a través de los medios de comunicación, que no será hasta el mes de enero cuando probablemente se discuta el tema de la dirección técnica. Ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Hay que hacer notar que en la carta publicada en el blog del seleccionador no hay en ninguno de sus párrafos una continuación de esa charla que sostuvo con Rafael Esquivel luego del partido ante Paraguay. Según lo publicado en ese blog, Farías no respondió contundentemente a la propuesta hecha por el presidente de la FVF para continuar a cargo de la selección nacional. No hubo un sí ni un no, y esto es llamativo, porque si no había renunciado a sus obligaciones, ¿cómo se explica que haya entrado en un proceso de negociaciones con otro club?

    – El ex seleccionador confiesa también que «mi permanencia o no como seleccionador nacional nunca ha dependido de un contrato ni de cláusulas de rescisión, ni nada parecido. No existe contrato porque todo giró alrededor de un acuerdo verbal con el presidente de la Federación, quien cabalmente cumplió con lo acordado, por tanto he esperado pacientemente, tal y como lo solicitó el propio Esquivel, por la decisión de la FVF hasta el día de hoy«. Rafael Esquivel, presidente de la FVF, tiene una idea distinta a la expresada por su (ex?) empleado, como así lo explicaba al diario El Nacional el 04 de octubre de este año: «César Farías tiene contrato vigente hasta el final del Mundial, es decir, hasta agosto de 2014. Después de ese momento, decidiremos qué ocurrirá con el seleccionador nacional, y lo informaremos oportunamente al país«. Estimado lector, las confusiones son el pan nuestro de cada día y ninguno de nosotros está libre de caer en una de ellas, pero olvidar si se ha firmado o no un contrato es algo muy peligroso, sobre todo porque indicaría graves problemas cognitivos. Ahora bien, si en vez de olvidar la existencia del vínculo contractual lo que hay es una pequeña mentira blanca, pues abróchense los cinturones; al fútbol venezolano lo conducen personajes capaces de estas conductas con tal de mantenerse en el poder o, peor aún, de hundir al adversario de turno.

    – En esa misma afirmacion hay otra cosa que queda clara: el desprecio de la FVF por las formas. Supongamos – ya no se puede descifrar qué es cierto y qué es falso – que el vínculo, como lo expresa el Sr. Farías, haya sido de palabra, dado el grado de confianza entre Esquivel y Farías. Pero, ¿puede una institución tan grande como la Federación Venezolana de Fútbol manejarse de manera tan informal? ¿Cómo le explicaría Esquivel a sus directivos que él y sólo él está en capacidad de negociar con el director técnico el futuro de la selección? De ser cierto el acuerdo verbal entre Esquivel y Farías, ¿para qué diablos están entonces los otros miembros de la directiva?

    – Ante la asombrosa e inexplicable decisión de la FVF de no discutir el tema del seleccionador nacional hasta finales de enero de 2.014, Farías responde que «ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Sigo sin comprender algo: si hay un contrato y no se ha confirmado la intención de rescindirlo, ¿cómo es que había que tomar una decisión acerca del mismo? Recapitulemos para que no hayan confusiones: el seleccionador había tomado la decisión de abandonar el cargo una vez finalizada la eliminatoria. Esquivel le pidió que reconsiderara y hasta el día de hoy no hubo una respuesta que confirmara su voluntad de renunciar. En el interín algo se quebró; el seleccionador negoció con el equipo Xolos de Tijuana y según trascendidos de la prensa, viajaría la semana que viene para hacerse cargo de ese club.

    – César Farías tiene derecho de decidir su futuro profesional. Rafael Esquivel tiene la potestad de contratar o destituir a quien le parezca. La FVF puede seguir siendo un ente presidencialista cerrado a los cambios y poco dado a comprender la realidad de este deporte en nuestro país y en el mundo. Los actores mencionados, sumados a quienes se acomodaron y aplaudieron estas aberraciones, son cómplices del deterioro de nuestro fútbol. Porque si bien es cierto que la Vinotinto se ha ganado un respeto internacional gracias a sus actuaciones, no se equivoquen; eso lo han logrado los futbolistas y sólo ellos con su rebeldía, sus cualidades y su hambre de triunfos. Hoy ha vuelto a quedar claro que tanto el entrenador como la dirigencia tenían una agenda personal que iba más allá del fútbol y gracias a su egoísmo desmedido, han logrado lo que hace un tiempo parecía imposible: manchar el nombre Vinotinto.

    Hoy, a través de Twitter, de un blog y del silencio quedaron todos retratados.

    P.D: ¿No se consideró comprar un dominio web? Hacer todo esto a través de un blog es cuando menos un insulto a la solemnidad y el respeto que merece la Vinotinto