Categoría: Vinotinto

  • Apuntes Vinotinto: la idea va evolucionando

    – Primera gran variante de Noel Sanvicente: Roberto Rosales como compañero de zona de Tomás Rincón. La idea es agregar visión, pase y llegada a un puesto que aún no tiene candidato claro. El DT siente que con Roberto se puede contagiar aún más al capitán Rincón y gana a un futbolista que no teme acercarse al área contraria para convertirse en opción de remate.

    – Minuto 1 con 50 segundos: el equipo criollo presiona fuertemente a Japón para evitar que este avance. La postal detenida no ofrece gran diferencia con el ciclo anterior, pero si se puede observar que el equipo entero está listo para salir en búsqueda del arco rival. Esta complicidad inicial ayuda a desterrar el pelotazo como estrategia principal.

    – Se habla de la presión sin explicar para qué se ejecuta esa conducta. La primera respuesta que se da es que con ella se busca defender, quitarle la pelota al enemigo. Pero la presión, como pauta de comportamiento colectivo, debe ir acompañada de otra reacción casi inmediata, que es la de buscar el arco rival una vez recuperada la titularidad del balón. Se puede ir cómo el Zamora de Sanvicente o cómo el Mineros de Páez, pero el propósito es el mismo: atacar. Por ello, la justificación de eso que conocemos como presión no es defender; es atacar. Esta instrucción la cumple a la perfección Roberto Rosales: cuando entra en contacto con el balón, siempre busca a un compañero para seguir ese recorrido hacia territorio adversario.

    – Dani Hernández parte como primera opción al arco vinotinto. Hoy se mostró mucho más comprensivo del modelo de juego y no se refugió bajo los tres palos. En estos días seguramente han sido muchas las charlas con el cuerpo técnico y por ello, ante Japón, adoptó esa función de líbero que tan bien ha interpretado Renny Vega. Si Hernández mantiene ese atrevimiento y se aleja de su zona de confort ganará muchos minutos más como dueño del arco criollo. Su conversión no será inmediata pero sí que puede ser magnífica.

    – Mario Rondón parece estar en una misión. Sus dos partidos llevan a pensar que pudo aportar mucho en el ciclo anterior, olvidandoq ue justamente esa conducción lo llevó a la Vinotinto. Repasar el pasado y sumergirse en hipótesis no vale la pena. Lo importante es que Rondón es un futbolista asimilado a la idea de juego que propone este cuerpo técnico y seguramente seguirá siendo importante en esta nueva etapa.

    – Se juega con la intención de encontrar recursos para batir al rival. En ocasiones hay que aplicar un ritmo más pausado y en otras servirá acelerar el paso. En cualquier caso, no basta con limitarnos a la distancia que recorrerá la pelota entre emisor y receptor sino que hay que comprender la intención de variar para no ser previsibles. Mezclar la entrega corta con la larga es la meta para no repetir errores pasados.

    – Para tener una aproximación a la definición de intensidad vale la pena repasar los primeros cuarenta y cinco minutos de la Vinotinto ante Japón. No fue perfecto pero la concentración mostrada por los criollos nos acerca a una mejor comprensión de cómo se juega: desde la voluntad. Si el futbolista está comprometido y siente que el modelo nace de sus posibilidades antes que del capricho del conductor entonces no hay nada que hablar de estado físico, sino del juego y nada más. Esto es importante además para desechar viejas y dañinas visiones que hablan de un libreto o de un guión, como si los futbolistas fuesen máquinas que ejecutan algún algoritmo. La idea es una y ellos deben reconocerla, ejecutarla y corregirla según el momento del partido.

    – El primer gol japonés es una señal de lo mucho que hay que trabajar. El jugador japonés avanza en búsqueda del arco criollo y los defensores corren apresurados hacia atrás sin plan, sin respuesta y sin comprender que al rival hay que achicarlo, estorbarlo. Cada paso hacia atrás aumenta las posibilidades de éxito del contrincante. Este es un mal endémico de la gran mayoría de los defensores venezolanos. Uno debe ir a la marca y los otros reorganizarse. Por ello, mientras algunos lanzan campanas al vuelo o culpan al modelo de juego, vale la pena recordar que esto apenas comienza y es mucho lo que falta por sudar.

    – Los entrenamientos, idealmente, deben reproducir situaciones de juego para que el equipo vaya encontrándose cómodo bajo la cobija que es el modelo de juego. Por ello es tan importante aprovechar las pocas oportunidades para ensayar que tiene una selección. En ellas se irá desarrollando la idea con la intensidad necesaria para hacerla real. Pero puede que las charlas y el repaso a través del video sea mucho más importante de lo que se supone. Cuando se hace imposible practicar, la comunicación de instrucciones con los futbolistas vía skype, youtube y otras herramientas debe convertirse en una obligación.

    – Los goles y el resultado son hechos que fastidian pero que no deben entorpecer el análisis. Los dos partidos han servido para sembrar las raíces de lo que puede ser este proceso, pero éste apenas se encuentra en una etapa embrionaria y es mucho lo que queda por hacer. Las sensaciones son positivas, pero hay que respetar los tiempos y dejar que el crecimiento siga su curso natural. Nadie llega a la universidad  sin haber pasado por la escuela, y del apuro siempre queda el cansancio.

  • Plan Vinotinto: Japón es el árbol; el bosque comienza en Chile

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    A lo que apunta el nuevo cuerpo técnico de la selección es a la construcción de un manojo de respuestas que permitan al futbolista creer que desde esas pocas certezas nacerán más verdades que sostengan esta nueva identidad. La única manera de lograr semejante meta es entrenando y compitiendo, dos escenarios naturales en los equipos pero «atípicos» en las selecciones. Es ahí dónde este cuerpo técnico debe empezar a sortear obstáculos y demostrar las calidades que lo han llevado a la cima.

    Competencia
    Desde este momento – incluyendo el amistoso ante Japón – y hasta la Copa América – primera competencia de la Vinotinto – hay apenas nueve “fechas FIFA», lo que se traduce en nueve partidos amistosos con carácter oficial en los que el cuerpo técnico tendrá la oportunidad de trabajar, sin más restricciones que el estado físico o la voluntad de los futbolistas, la consolidación de su idea de juego. Para tener una idea de lo complicado que esto es hay que recordar que entre convocatorias hay un largo período de tiempo en el que cada futbolista vivirá su propio proceso individual siendo parte de otro organismo, de otro equipo, con pautas de trabajo, compañeros, emociones y realidades distintas. Es comprensible que en el inicio se repitan nombres comunes al ciclo anterior.

    Nueve partidos que a priori parecen pocos pero que son la misma cantidad que tendrán los rivales vinotinto de cara a la Copa América Chile 2015. Son las reglas de juego.

    Entrenamientos
    La posibilidad de enfrentar a rivales mundialistas es sumamente positiva si se tiene en cuenta que lo que intenta cada cuerpo técnico es optimizar las respuestas de sus futbolistas en escenarios tan competitivos. Pero es muy posible que de cara a esos próximos partidos amistosos haya que considerar las características de cada traslado.

    Mientas menos haya que volar, mayor tiempo existirá para entrenar, conversar y volver a entrenar. Las casi cuarenta horas invertidas en el viaje a Asia supusieron dos entrenamientos menos y esto es muy negativo cuando a una selección nos referimos. Por ejemplo, si los futbolistas inician su periplo a la selección el domingo a la noche, luego de haber finalizado con sus compromisos domésticos, lo ideal es recibirlos el lunes para no perder más tiempo en la recuperación y activación. El caso de este periplo asiático no debe convertirse en la normalidad. ¿Por qué?

    Dejando de lado la magnitud de los rivales, la selección dispondría, normalmente, de cuatro a cinco entrenamientos antes de cada partido. A esto hay que sumarle las caras nuevas que seguramente abundarán en este trayecto. Cinco entrenamientos, dos o tres sesiones de videos y varias charlas. Ese es el itinerario regular en esta etapa pre Eliminatorias. Si se parte del enunciado «se compite como se entrena«, se antoja difícil poder acostumbrar a los futbolistas en sesiones tan cortas y limitadas a las ideas básicas y fundamentales de esta nueva conducción. Cada entrenamiento es una posibilidad muy importante como para desecharlo, por ello hay que pensar en un término medio entre el valor competitivo de los rivales y la posibilidad de realizar más y mejores entrenamientos.

    Por todo esto, el cuerpo técnico seguramente tomará nota de esta primera toma de contacto con los futbolistas que hacen vida en el extranjero y así moldear la planificación inicial. Esta, al igual que un organismo vivo, sufrirá modificaciones y sumará preguntas que deben ser respondidas. Puede que la primera de ellas se refiera a la recuperación de los futbolistas luego de largos desplazamientos aéreos o cómo aumentar la calidad y la intensidad de las prácticas.

    Seguramene existen mil interrogantes más. Cada respuesta adquirida en la gira tendrá fecha de vencimiento y traerá como consecuencia mucha más incertidumbre. Por ello, una vez aceptado el cargo de seleccionador nacional, la orden de Sanvicente ha sido trabajo, trabajo y más trabajo. Trabajo para reducir las distancias con los rivales; trabajo para equipararse y competir en igualdad de condiciones, y trabajo para que la victoria, cuando llegue, no sea efímera y accidental.

    El camino recién empieza…

    Fotografía cortesía de Prensa FVF/El Universal

  • Apuntes Vinotinto: primer paso de un nuevo ciclo

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    – Cada alineación es un mundo. En ella conviven nombres, relaciones, ilusiones e intenciones. La primera formación de Noel Sanvicente deja, como mensaje, su mayor diferencia con el ciclo Farías: no todo lo anterior es negativo. Hernández; Rosales, Vizcarrondo, Perozo y Cichero; Rincón y Jiménez; Guerra, M. Rondón y Martínez; S. Rondón.

    – Estos nombres señalan que la intención inicial es que se junten los que mejor jueguen. No hay «especializaciones» como que juega el que más rápido corre o el que más alto salte; juegan los que mejor puedan jugar. ¿Qué significa esto? Que en el campo estarán los que tengan mayores posibilidades de asociarse con sus compañeros y a partir de esas sociedades, enriquecer al equipo y enriquecerse por el equipo.

    – Sanvicente sabe que rinde exámenes en cada presentación. Antes de la primera aparcición ya era cuestionado por la convocatoria a Renny Vega. Quienes lo hacían – bien por emociones, por nervios o por ignorancia – olvidan una de las  características del entrenador: en sus equipos siempre jugó el que mejor entrenó, nunca el que tenía mayores galones. Renny y muchos otros futbolistas lo saben. Por ello aquella frase «con Noel no se jode«. Vega sabe que debe mejorar, y, a partir del encuentro de hoy, Hernández también.

    – La recuperación de Cíchero apunta ser un camino largo. Cuenta con Sanvicente y Páez para ello. Pero en este momento no hay un futbolista con mejores condiciones naturales para ocupar esa posición en el campo. Entiéndase: de él dependerá exclusivamente su estadía y su rol en esta selección.

    – Presión por todos lados. Todo venezolano corre. Aún falta que muchos entiendan por qué y cómo hacerlo pero la disposición de los futbolistas parece ser la indicada. Si el equipo logra la complicidad necesaria y Sanvicente los convence de las virtudes de este sacrificio, el futuro puede ser mucho más rico e interesante que el presente.

    – Esa presión alta no puede ser señalada como responsable de los ataques coreanos. La conducta conocida como presionar al rival debe contar, como principal requisito, con el compromiso de todos los integrantes del equipo. De lo contrario, cuando el rival supera la primera línea de presión, habrá generado el caos suficiente para desordenarnos y, a la misma vez, disponer de unos segundos más para tomar la mejor decisión posible. Si Rincón adelanta su posición en el campo, lo mismo deben hacer los defensores centrales, por lo que se hace urgente contar con futbolistas que se sientan cómodos con esa misión. De lo contrario, estos volverán siempre a su zona de confort y aumentará la totalidad de terreno entre los volantes y los defensores.

    – Me decía un amigo entrenador que el término «transición» es más de los medios de comunicación que de cualquier foro de entrenadores. Si la definición del término es: «Acción y resultado de pasar de un estado o modo de ser a otro distinto«, creo que mi amigo tiene toda la razón. Cuando hablamos de fútbol no pareciera que pueda existir esa separación entre estados ya que el juego es una totalidad y como tal debe ser comprendido. Cuando un equipo no está en posesión de la pelota este no se encuentra en una fase distinta o disociada, simplemente está atacando al ataque contrario. Sé que se lee y suena a trabalenguas, pero es que el juego no admite esas separaciones ni esas facetas que muchos suponen.

    – Volvamos a la presión. Cuando esta es alta, media o baja, nos referimos únicamente a la zona en la que se inicia esta conducta. De nada sirve que el comienzo sea cerca del área rival sino se mantiene en el resto del terreno. Si se falla en la concentración se falla en el juego, por ello lo que hizo aquel Barcelona de Guardiola fue tan extraordinario, su reacción ante cada pérdida de balón era en sí misma una obra de arte. Se puede lograr algo parecido, pero con tiempo, entrenamientos y mucha disposición.

    – César Farías, en los inicios de su ciclo, dio una definición un tanto extraña cuando habló de «pase largo efectivo«. Nunca se supo con exactitud si la definición había sido explicada con deficiencia o si el entrenador la pronunció con la intención de confundir al público. En cada equipo se necesita una amplia gama de variantes para jugar, ya que jugar implica sorprender al rival. Por ello un cambio de frente bien ejecutado – con la participación de lo que se conoce como el tercer hombre – puede ser muy positivo. Farías era discípulo de un estilo que se casó con el pelotazo y por ello, por esa ausencia de respuestas, fue previsible para los rivales. Pero si esta selección mantiene esta intención inicial de combinar la salida a ras de césped y los cambios de frente, será un mejor equipo de fútbol. Este juego exige respuestas distintas en cada situación; el éxito reside en tomar decisiones que se ajusten al juego y no a los caprichos.

    – Cada comienzo es lo que es: un primer paso. Esta derrota es la caída después del intento inicial. No es un intento definitivo porque para caminar hay que caerse varias veces hasta encontrar el ritmo. La idea de estos partidos amistosos es ir encontrando la forma futbolística que permita, primero caminar, luego mantenerse y, finalmente, intentar correr. A nadie le gusta caerse luego de ese primer paso, pero de la fortaleza mental y el convencimiento en el trabajo nacerán las bases para recorrer ese trayecto que tiene como meta Rusia. ¿Qué hacer después de la derrota? Trabajar, trabajar y trabajar, es lo único que no estorba.

    Fotografía cortesía de Prensa FVF/ Grada Digital

  • Algunos apuntes del segundo módulo Vinotinto

    – Explica Rodolfo Paladini, Preparador Físico de la Vinotinto, que: “Desde el primer momento que asumimos hemos revalorizado y destacado que el trabajo verdadero está en cada equipo. Cada cuerpo técnico tiene su manera de trabajar, respetada por nosotros, y lo que haremos es solicitar a nuestros colegas algunos apoyos. Hubo algunos puntos fuertes, otras debilidades con la zona media. Esto apenas comienza, y es un trabajo que es de todos, no de Rodolfo Paladini”. A diferencia del ciclo anterior, este cuerpo técnico no parece querer entrar en polémicas innecesarias, esto quiere decir que intentarán lavar los trapos sucios en casa para que no se repitan escenarios como aquel en el que César Farías declaraba “Hay aspectos que debemos analizar. Los jugadores del torneo local están para jugar 60 minutos, es una preocupación que nos debe tocar a todos, no solamente al grupo técnico de la selección sino a los entrenadores de los clubes; debemos hacer un esfuerzo entre todos. Para llegar a un Mundial necesitamos de todo el mundo. Es mejor intentar convencer con argumentos y seducción que con puños y gritos.

    – Este módulo contó con ocho jugadores que ya habían participado del primer llamado (Rafael Romo, Ángelo Peña, Gabriel Cichero, Edgar Jiménez, César González, Yohandry Orozco, Gelmín Rivas y Wilker Ángel) y ocho que recibían su primera convocatoria (Juan Colina, Jhon Chancellor, Jesús Lugo, Loren Ray, José Contreras, Carlos Rivero, Arles Flores y Johan Moreno). Para completar los trabajos se contó con la colaboración de la selección nacional Sub 20 que estaba trabajando en la misma ciudad de Barinas.

    – Nuevamente ha quedado de manifiesto que todos los trabajos se hacen con pelota. Esto no debería constituir una novedad si tenemos en cuenta que nos referimos a preparación futbolística, pero sí que lo es, ya que en el país, y en el mundo, son aún muchos entrenadores que diseñan entrenamientos alejados del instrumento de trabajo –el balón- y de la oficina –campo de juego-. Por ello es que, más allá de la intensidad de las pautas, el futbolista no llega “liquidado” a sus clubes. Cada ejercicio es entendido futbolísticamente y no como un elemento disociado.

    – ¿Qué quiere decir esto de que se entrena un todo llamado fútbol? Justamente algo que muchos, en algún momento de nuestras vidas hemos olvidado: que para jugar al fútbol hay que entrenar fútbol. Cada pauta laboral comprende un nivel de concentración y de esfuerzo que no puede ser disociada en lo físico, lo técnico, lo táctico, lo psicológico o lo emocional. Es un todo, no una serie de factores o partes que se juntan para conformar algo. Aunque el entrenamiento integrado así lo sugiere – me refiero a la existencia de materias que se juntan para formar esa totalidad – creo que estas pautas laborales que impone el cuerpo técnico de la selección van más hacia la concepción holística del entrenamiento.

    – Noel Sanvicente fue jugador profesional e integró a la selección nacional. Desde que se recibió como entrenador ha sostenido que el jugador venezolano es muy técnico pero le falta comprender de táctica, y es por ello que algunos fracasan en su intento por hacer vida en el fútbol europeo. El entrenador le pide a sus jugadores lo mismo que ha exigido en sus equipos: jugar a uno o dos toques, dinámica y solidaridad. Recuerda mucho a aquella exposición del argentino Marcelo Bielsa en la que explicaba que en el fútbol, él no encontraba razón alguna para no estar en movimiento. Jugador que lo comprenda y lo sepa ejecutar seguramente seguirá siendo llamado a la selección.

    – Cuando el futbolista está en movimiento, se convierte en una opción de pase para el compañero que tenga la pelota; en distracción para el rival que lo marca, o en una especie de explorador que va allanando el terreno hasta descubrir el camino hacia el arco rival. Por ello no se trata únicamente de correr por correr sino de interpretar el juego y moverse en favor de una misión: desordenar al contrario. Un jugador que no cumpla con esta instrucción será neutralizado con mayor facilidad. Recordemos, no se trata de estar sino de aparecer.

    – Terminado el módulo en Barinas se dio a conocer la lista de futbolistas que viajarán a Asia para los partidos ante Corea del Sur y Japón. Es una primera toma de contacto y a la vez, un mensaje muy claro: este cuerpo técnico no llega con la intención de desechar o rechazar el pasado, sino a intentar superar lo hecho. Nadie está fuera, pero para estar se necesitará mucho trabajo. La Copa América de Chile es el primer objetivo.

  • Algunos apuntes del primer módulo Vinotinto

    – La primera aparición del cuerpo técnico de Noel Sanvicente fue en un módulo de trabajo en la ciudad de Caracas. 25 jugadores, 12 de ellos de la selección juvenil sub 20, fueron llamados para esta toma de contacto. Los trabajos se llevaron a cabo desde el lunes 11 por la tarde hasta el miércoles 13 al mediodía, lo que se traduce en cuatro sesiones de entrenamiento.

    – De los 13 futbolistas mayores de 20 años, 6 de ellos (Vega, Lucena, Cichero, Chourio, González y Jiménez) ya habían trabajado con Sanvicente en algún club. De los 12 juveniles solamente Murillo conocía la metodología del seleccionador.

    – En el primer entrenamiento fue notoria la ausencia de Ceferino Bencomo, seleccionador nacional sub 17. Sanvicente expresó su sorpresa ante esta situación que sólo sucedió el primer día de trabajo. Tanto el martes como el miércoles todos los cuerpos técnicos de la FVF fueron parte de los trabajos.

    – Varios futbolistas de Mineros de Guayana llegaron con algunos percances de salud, como resfriados o fiebre, por lo que su aporte a las tareas seguramente fue menos intensa.

    – El entrenamiento final (miércoles a la madrugada) tuvo el condicionante de que los futbolistas del Deportivo Táchira debían partir más temprano que sus compañeros porque el vuelo que debía llevarlos de vuelta a San Cristóbal así lo requería. Aun así, participaron de la sesión de trabajos y la abandonaron cuando ya no había más tiempo.

    – Son pocas las conclusiones futbolísticas que se han podido conocer. El cuerpo técnico expresó su satisfacción por la entrega de cada uno de los citados y, según el diario Líder, Sanvicente expresó estar contento con “lo mostrado esta semana. Uno conoce bien a los futbolistas por el campeonato local, sé qué pueden dar y por qué fueron llamados. El llamado no significa que ya están listos para la selección, solamente que tienen una oportunidad de poder estar. Para ello tienen que mejorar, ser cien por ciento profesionales y tratar de destacar en sus equipos”.

    – El entrenador del Deportivo Táchira, Daniel Farías, mostró su disgusto por la convocatoria de sus futbolistas a estos módulos. Las declaraciones las recoje el periodista Carlos Luis Roa (@Carlosroacoment) y se pueden leer a continuación:

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    – Se podría asegurar que el entrenador del Táchira está defendiendo su parcela, algo bastante común en el fútbol. Pero sorprende que lo haga ahora y no cuando dirigía al Deportivo Anzoátegui. En aquellos tiempos, la selección nacional era comandada por su hermano César Farías, y de cara al duelo ante Ecuador, por la primera fecha de las Eliminatorias Suramericanas a Brasil 2014, el hoy entrenador de Xolos de Tijuana citó cuatro futbolistas del Anzoátegui (Carlos Salazar, Giácomo Di Giorgi, Francisco Flores y Leo Morales) y un juvenil (Jesús Hernández) de la misma institución. Entre aquel módulo de trabajo realizado en Mucuchíes y este que recién terminó hay una diferencia sustancial: el primero finalizaba un jueves mientras que el segundo lo hizo un miércoles, es decir, que en esta ocasión los futbolistas se reintegraron 24 horas antes a sus equipos. No es sano hacer un juicio de valor acerca de las declaraciones del director técnico del Táchira, y ojalá que el tiempo le permita a ambos protagonistas acercar posiciones, aunque me atrevo a pronosticar que no será así. Aquella convocatoria puede ser revisada en el link que sigue: http://noticiaaldia.com/2011/09/cesar-farias-convoca-a-27-jugadores-a-la-concentracion-de-la-vinotinto/

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    – Jeffre Vargas, uno de los juveniles convocados para este primer módulo, jugó el domingo los 90 minutos de la derrota de su club ante Estudiantes de Mérida. El miércoles, unas horas después de cumplir con el trabajo en el módulo vinotinto, el lateral derecho volvió a jugar los 90 minutos con el Caracas, esta vez en la victoria 3 goles por 1 frente a Metropolitanos. La alineación de esos encuentros la tomo del sitio web del Caracas Fútbol Club:

    a) http://caracasfutbolclub.com/principal/index.php/2012-08-17-23-32-01/noticias-primera-division/2470-el-buen-futbol-no-le-basto-al-rojo

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    b) http://caracasfutbolclub.com/principal/index.php/2012-08-17-23-32-01/noticias-primera-division/2476-regresaron-los-goles-y-caracas-alcanzo-su-primera-victoria

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    – Esto apenas comienza. Hay promesas de más módulos y con ellos llegarán más y más situaciones polémicas. Sanvicente no debe olvidar que se mueve en territorio enemigo y que por más que le sonrían, cerca de él, muy cerca, están quienes desean verlo fracasar. A Julio César lo traicionaron quienes estaban más cerca de él. No es el caso de quienes integran su cuerpo técnico pero sí el de otros que se acercan o comparten alguna mesa. Los saludos y las sonrisas muchas veces vienen cargadas de veneno y sólo quien se asuma mortal podrá combatir semejante escenario.

  • La mentira del interinato

    “Nos documentaron para deportar lo aleatorio, nos inclinamos a confiar en la linealidad de los procesos, en definitiva, creemos residir en un mundo dominado por la estabilidad y la regularidad de sus acontecimientos…”. He estado repasando los textos del entrenador y escritor español Oscar Cano Moreno, padre de la frase que da inicio a esta columna, porque cada vez que pienso en el interinato del profesor Manuel Plasencia hay algo que me incomoda y que he fallado en explicar a quienes leen este espacio.

    Conozco al profesor Plasencia y sé de sus buenas intenciones. Por ello quiero dejar bien claro que mi rechazo a esta provisionalidad no es algo que tenga que ver con su persona sino con la manera como se maneja la FVF. Revisando las decisiones de Rafael Esquivel y sus pares me convenzo cada vez más que de fútbol entienden poco y que tienen una visión mecanicista de la vida, ya que para ellos, según Fritjof Capra, “el mundo es una colección de objetos. Sus interacciones, sus relaciones son secundarias”. Pero volvamos al inicio de esta columna y a la frase de Cano.

    Los dirigentes venezolanos asumen que, a pesar de no haber nombrado al director técnico de la selección nacional absoluta, es importante hacer convocatorias y pautar un par de partidos amistosos, todo ello con la intención de que “se junten los futbolistas”. Estos señores, en una muestra de concepción lineal, sienten que con ese mínimo esfuerzo se mantiene el espíritu de convivencia de los jugadores, sin importarles la idea de juego y mucho menos las relaciones humanas.

    Hago referencia a las relaciones interpersonales y pienso en las redes de comunicación, entendiendo a estas como un conjunto estructurado de personas y medios con un mismo fin. Ese grupo de individuos o equipo necesitan un conductor que los guíe y que sepa sacar lo mejor de ellos. Pero si éste no puede desarrollar su trabajo porque luego será substituido por otro y por otras ideas, ¿acaso su estadía al mando del equipo no traerá como consecuencia una mayor confusión?

    “Vamos a intentar no atentar contra lo que ellos son, a ver si conseguimos una forma de jugar que sea su forma de jugar”. Juan Manuel Lillo, rescatado por Cano, nos ofrece la respuesta a por qué este interinato es improductivo. De nada vale “juntar” a los futbolistas si no tenemos en cuenta todo lo que compone a un equipo. Toda conclusión a la que pueda llegar el DT interino desaparecerá con la llegada de quien ocupe definitivamente el puesto de conductor, y el tiempo que haya transcurrido hasta ese momento será justamente lo que usted está pensando.

    Columna publicada en el diario Líder el domingo 04 de Mayo de 2.014

  • ¿Por qué el silencio?

    El jueves 13 de Marzo, Nelson Carrero le confirmó en una entrevista a Juan Carlos Rutilo que Alessandro Corridore y Ceferino Bencomo fueron designados por la FVF para ocupar los cargos de seleccionadores nacionales sub-15 y sub-17 respectivamente. En la misma entrevista, el directivo agregó que ambos entrenadores partirían esta semana hacia Madrid para realizar algún curso.

    Carrero no es el encargado de la política comunicacional de la Federación, por ello hay que comprender que lo suyo es natural: responde las inquietudes de quien solicita su palabra. Entonces, esta reflexión no va dirigida a su persona sino a la FVF como un todo. Hace un mes, cuando recién se había elegido a Manuel Plasencia como entrenador interino de la Vinotinto, el veterano director técnico me confesaba en el programa que conduzco que la elección de Bencomo ya estaba decidida. Un mes. No miento, la entrevista puede ser solicitada en el canal de TV para el que trabajo.

    Todo esto confirma una tendencia que desde hace poco más de una década he venido sosteniendo en cada uno de los medios de comunicación que me han abierto sus puertas: a la FVF no le importa la opinión del público, y no me refiero a que nos tomen en cuenta en la toma de decisiones. Ese desprecio lo comprendo, porque para quienes dirigen los destinos de este deporte usted y yo somos de madera, no tenemos la capacidad que ellos aseguran poseer.

    La indiferencia a la que hago mención es mucho más grave. Analice usted, mi estimado lector, cuáles son los méritos que han hecho los actuales seleccionadores para detentar esos importantes cargos formativos. Mejor aún, lo invito a repasar las más recientes designaciones federativas (Bencomo, Marcos Mathías, Corridore) y comparemos su obra con la de aquellos a quienes no se les renovó el vínculo contractual (Daniel De Oliveira, Amleto Bonaccorso o Rafael Dudamel). El detalle es cuando menos alarmante: a quienes han fracasado se les han dado nuevas oportunidades mientras que a quienes hicieron un buen trabajo simplemente se les dio una palmadita de agradecimiento y se les enseñó el camino hacia la puerta de salida.

    ¿Recuerda usted aquello de que «hay algo podrido en el estado de Dinamarca»? Pregunto entonces, ¿los elegidos presentaron planes de trabajo? ¿Fueron considerados otros candidatos? ¿Por qué el silencio federativo? Le reitero, esto huele a Dinamarca, tanto que Diego Camacho, perla de la cantera del Táchira, falleció el sábado y nadie en la FVF tuvo el detalle de suspender el partido de la sub-14. Dinamarca, Dinamarca…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 20 de Marzo de 2.014

    http://www.liderendeportes.com/opinion/columnas/apuntes-del-camino/por-que-el-silencio.aspx

  • Patadas a la lógica

    El amistoso del pasado miércoles ante Honduras parecía ser una oportunidad ideal para ensayar variantes de cara al futuro. Si además recordamos que dicho encuentro fue concebido por la FVF como un partido homenaje a Manuel Plasencia, no se entiende entonces cómo se perdió una valiosa oportunidad de sumar opciones que se diferenciaran del pasado reciente. Por ello, no podemos callar ante las muestras que certifican un gran desprecio por la lógica.

    La negativa del cuerpo técnico para mostrar jugadores no habituales fue sorprendente. Tampoco se puede obviar la alarmante reiteración de fórmulas que ya fracasaron en el pasado. El ejemplo perfecto lo encontramos en la ubicación de Roberto Rosales como lateral izquierdo, un puesto que ocasionalmente puede ocupar, pero siempre con las limitaciones típicas de quien es utilizado en una posición contraria a su naturaleza.

    Siendo un encuentro preparatorio y parte de un interinato, ¿cómo se justifica que las primeras modificaciones en el campamento vinotinto se hayan producido en el minuto 67? Al igual que las declaraciones pospartido, esto chocó con la intenciñon inicial de pensar más en el futuro que en el presente. Por ejemplo: ¿no merecía Pedro Ramírez algo más que los 23 minutos que jugó? Las declaraciones del seleccionador hacen pensar que la provisionalidad puede transformarse en algo más.

    Repasemos la alineación titular: Leo Morales; Alexander González, Oswaldo Vizcarrondo, Grenddy Perozo y Roberto Rosales; Edgar Jiménez, Agnel Flores, Luis Seijas, Yohandry Orozco y Rómulo Otero; Fernando Aristeguieta. Salvo el caso de Jiménez, todos los jugadores que saltaron desde el inicio al terreno de juego han tenido períodos de continuidad en la selección. Incluso los más jóvenes como Otero, Orozco y González gozaron de una buena cantidad de minutos en el ciclo Farías. Entonces, ¿fue este partido un banco de pruebas o una muestra de continuidad?  El discurso oficial y los hechos parecen transitar vías distintas.

    William Shakespeare escribió una obra universal que tituló La Tragedia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca, o simplemente Hamlet. En el primer acto, Marcelo, uno de los personajes de la obra, pronuncia una frase que ha quedado en el subconsciente colectivo: «algo está podrido en el estado de Dinamarca». Vistas las últimas decisiones de la dirigencia, no parecería exagerado afirmar que el gran escritor inglés hubiese encontrado en la FVF una enorme fuente de inspiración, sobre todo porque su pluma no hubiese callado nunca aquello de lo que no se puede hablar.

  • Bienvenidos al circo

    Sí, esto que vive la Vinotinto parece un circo. No como aquel que se llevaba a cabo en Roma y mucho menos como los que se conocen en la actualidad. No; este es un circo cruel en el que los protagonistas quedan retratados por su indiferencia o su limitada inteligencia emocional. Pero en este triste espectáculo no son ellos quienes sufren sino que es la majestuosidad de la selección nacional quien lleva la peor parte.

    Veamos: Rafael Esquivel afirma que el seleccionador nacional será venezolano y luego, en menos de doce horas, asegura tener apoyo para contratar a un extranjero. Pasa cinco días en Caracas y no se reúne con ningún candidato.

    Nelson Carrero, miembro de la FVF, lanza consignas en contra de esa institución que integra para que ésta luego lo desmienta, y así comienza una innecesaria disputa acerca de la forma de pago al próximo seleccionador, alejando a Carrero, sin que él asimile el golpe, de la toma de decisiones.

    Richard Páez y Ratomir Dujkovic ya charlaron con Esquivel en Diciembre, pero nadie sabe si presentaron un proyecto. El presidente dice no guardarle ningún rencor a Noel Sanvicente (¿no debería ser al revés? Esquivel fue quien desairó a Sanvicente).  No se entrevista con él sino que envía a Carrero y a Bernardo Segovia, presidente del colegio de entrenadores y principal opositor al diplomado de fútbol que hace un par de años organizaron algunos integrantes del cuerpo técnico de Sanvicente. Esto a pesar de que el entrenador de Zamora se encontraba a unas pocas cuadras de distancia de las oficinas de la FVF. Ese tiempo que no tenía el jefe sí existió para designar un DT interino, confirmar un amistoso y reafirmar a Ceferino Bencomo en el organigrama federativo.

    Anteriormente, sólo quien superaba grandes obstáculos podía llegar al Olimpo. Ahora, ante el silencio de quienes mueren por la fama, se premiaría a quien fracasó estrepitosamente en la sub 15, colocándolo por encima de entrenadores más capacitados pero definitivamente con amistades menos influyentes.

    El circo romano fue, junto con el teatro y el anfiteatro, parte de la trilogía de grandes instalaciones destinadas a divertir al pueblo en los días sagrados. Era un show destinado a que los habitantes de Roma compartieran todos juntos mientras recordaban la grandeza del Imperio. Por el contrario, el circo Vinotinto sólo sirve para que no olvidemos la pobreza de quienes dirigen este deporte en nuestro país y nos quede muy clara la razón por la cual nuestro fútbol sigue estando en un estado embrionario que por ahora luce insuperable.

    Columna publicada el jueves 13 de Febrero de 2.014 en el diario Líder

  • Seamos realistas, ¡pidamos lo imposible!

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    A menos de una semana para que termine el 2.013 aún no conocemos quién será el substituto de César Farías al mando de la selección nacional. Cada día que pasa aparecen nuevas razones que respaldan las candidaturas de Noel Sanvicente, Richard Páez o Eduardo Saragó, sin que la FVF se muestre interesada en ellas ni aludida por campañas publicitarias que nada tienen que ver con los méritos necesarios para asumir la conducción del equipo criollo.

    Immanuel Kant, filósofo prusiano y uno de los más influyentes pensadores de Europa, reflexionó mucho acerca de qué es y de qué no es capaz la razón humana y cuáles serían sus pretensiones y sus límites. Sus planteamientos bien pueden abrir una puerta para entender a la FVF en este período de reflexión; no para adivinar quién será el próximo técnico nacional sino para acercarnos a la naturaleza de quienes gobiernan nuestro fútbol.

    A la Federación le conviene contratar a un entrenador que encabece la tan ansiada clasificación al mundial. Luego de un período de sostenido crecimiento, al hincha venezolano le sabe a poco el discurso que defiende los avances conseguidos y a menos, el pedido que algunos hacemos para que se trabaje por un futbol que se cae a pedazos. El fanático, ese que viaja con la selección hasta el fin del mundo, sólo quiere escuchar nuestro himno en un mundial.

    El ente federativo necesita lo mismo; si consiguen hacer realidad esa meta, las quejas y señalamientos que algunos hacemos caerían en el mayor de los olvidos ante la euforia colectiva que significaría participar en ese evento. Es tan importante este tema que hasta la prensa amiga de la FVF pide a gritos la designación del nuevo entrenador. Hasta dónde estaría dispuesta a federación a dejarse torcer su brazo en pro de ese objetivo es la clave para conocer quien será el nuevo DT nacional.

    Yo, si usted me lo permite, prefiero hacer buena aquella consigna del mayo francés y le sugiero que «seamos realistas y pidamos lo imposible». En nuestro caso se traduciría en exigir que no sólo seleccionen al mejor de los candidatos, sino que además se aboquen a trabajar por el fútbol de los domingos, ese que va desde la primera división hasta los torneos menos reconocidos; que  inviertan en el arbitraje, sancionen a los violentos y comprendan, de una vez por todas, que la clandestinidad no ayuda al desarrollo de esta actividad.

    Lo dicho; hagamos como los franceses mientras pasamos las fiestas, las cuales espero sean magníficas para todos ustedes que compran y leen este diario. ¡Salud!

    Columna publicada en el diario Líder el viernes 27 de Diciembre de 2.013

    Fotografía encontrada en la web, créditos a quien corresponda…