Etiqueta: David Silva

  • El formidable viaje de Guardiola

    El formidable viaje de Guardiola

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    En 1955, Willy Meisl, periodista austríaco, hermano del legendario Hugo, uno de los entrenadores que mayores aportes han ofrecido a este juego, puso de manifiesto, en su libro Soccer Revolution, lo que consideraba el mayor enemigo del fútbol británico:

    Todo el énfasis se hace en la defensa: ¡la seguridad primero!

    “Se dice que fue Herbert Chapman quien dijo que ‘si evitamos que nuestros oponentes marquen aseguraremos un punto. Si conseguimos anotar un gol, tendremos los dos puntos’. Esta fórmula, sin importar si realmente fue Chapman quien la pronunció, contiene el espíritu y la esencia táctica del ‘nuevo’ juego de fútbol, el de la era posterior a 1926 (N.R: año en que se produjo el cambio en la regla del fuera de juego, según la cual un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si se encuentra más cerca de la línea opuesta que el balón y el penúltimo adversario, lo que quiere decir que el jugador se encuentra más adelantado que todos los jugadores oponentes menos uno. En relación a la regla clásica, se cambió la palabra antepenúltimo por la palabra penúltimo).

    “Rápidamente generó la mentalidad de ‘seguridad primero’ tan trágicamente característica de la Gran Bretaña del período entre guerras”.

    Meisl no fue el único. Otro periodista, Conrad Lodziak, también advirtió que el camino que el fútbol transitaba era uno en el que el temor se imponía a la creatividad.

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    Según Lodziak, que en 1966 publicó un libro llamado “Understanding Soccer Tactics”, el fútbol ya había sido conquistado por el conservadurismo anunciado por Meisl:

    Un hecho interesante que se desprende del examen de la tendencia en las formaciones de equipo es que todos los cambios se han realizado en un solo sentido: del ataque a la defensa. Primitivamente, los equipos tenían nueve delanteros y un defensa; gradualmente el número de atacantes todo el tiempo fue reduciéndose y el número de defensores todo el tiempo incrementándose. Esto refleja un cambio de mentalidad en el fútbol. El objetivo ahora es ceder menos goles que el adversario; antes era apuntarse más tantos que el oponente”.

    Pep Guardiola, como ha dicho José Mourinho, ha comprado defensores a precio de atacantes. Pero lo que el entrenador portugués pensó como un ataque a su colega catalán terminó convirtiéndose en una maravillosa definición de las intenciones del City de Pep.

    Para Guardiola, hijo ideológico de Cruyff y Lillo, el fútbol es un juego global en el que es imposible disociar ataque y defensa. Es por ello que el preparador citizen habla siempre de la construcción de juego: en cada momento del partido sus equipos quieren la pelota, no para pasársela sin mayor plan, sino para ir debilitando al adversario hasta anotarle un gol.

    La posesión de la pelota, o como bien aclara Lillo, la disposición del balón – tenerla solamente la tienen los porteros cuando la toman con la mano- no es el fin sino una herramienta. Con la pelota se construye todo tipo de avance, por lo que los futbolistas de los equipos de Guardiola no deben ni pueden distraerse en ningún momento sino moverse, ofrecerse, teniendo al arco contrario como punto de llegada.

    Tanto en España como en Alemania, Pep no encontró mayor oposición conceptual a sus ideas. Al Barcelona llegó como el hijo de Cruyff, mientras que en el Bayern, aún cuando sus ideas no gozaron de la admiración que sí tuvieron en la ciudad condal, sus maneras habían influenciado profundamente a la selección teutona, por lo que el público, aunque atontado por la mentira mediática del “tiki taka”, estaba abierto a aceptar la transformación que propuso el catalán. Aquellos que no lo hicieron, una vez pasados un par de años de la partida del conductor español, se han visto más convencidos que los defensores originales de Pep.

    Pero Inglaterra es un reto enorme. Y no me refiero a la posibilidad de ganar campeonatos, que es, aunque algunos lo olviden, el motor principal de su profesión.

    El mayor desafío de Pep, le guste o no, es recordarle a los padres y creadores de este maravilloso juego cómo fue que éste se hizo popular y amado. Con esto no me refiero a cantidad de toques antes de llegar al área rival sino a la necesidad de comprender que esta actividad tiene un objetivo: entretener al público.

    Meisl, además de escribir ese maravilloso libro al que hacía referencia, también participó de la publicación del texto de Lodziak. En el prólogo de ese manual, Meisl avisaba, nuevamente, que: “el fútbol inglés padece todavía las consecuencias de décadas de jugar ‘ateniéndose a las instrucciones’, lo cual es la muerte del individualismo, la espontaneidad y el placer del fútbol creador”.

    Ederson, John Stones, Kyle Walker, Benjamin Mendy, Ilkay Gundogan, Leroy Sané, Bernardo Silva, Gabriel Jesús, Danilo. Ellos han llegado bajo el mandato del entrenador catalán para unirse a Nicolás Otamendi, David Silva, Fernandinho, Sergio Agüero, Kevin de Bruyne, Vincent Kompany, Yaya Touré, Raheem Sterling y hasta Fabian Delph con dos objetivos; ganar, por supuesto, pero ganar respetando aquellas directrices que caracterizaron al fútbol británico antes que este sucumbiera al temor, las estadísticas, y como no, al negocio por el negocio mismo.

    Todo esto al igual que en Múnich: sin Xavi, Iniesta, Busquets ni Messi. Porque claro que el fútbol es de los futbolistas, pero también, diría mi amigo Martí, es de los entrenadores.

    Fotografía cortesía de: http://www.mancity.com

  • A su salud, Don Luis

    A su salud, Don Luis

    «Ganar, ganar, ganar, y volver a ganar». Luis Aragonés

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    El 1 de febrero de 2014 falleció Luis Aragonés, ex futbolista y entrenador español, conocido como «el Sabio de Hortaleza».

    Fue un valiente, de aquellos de verdad, no como los bravos de barrio que creen que ser guapo tiene que ver con la violencia. Su osadía lo llevó a rebelarse ante lo que ya era una tradición (la «furia española») e instaurar un juego acorde con las cualidades de sus futbolistas. Esa decisión potenció a España, que dejó de ser «brava» para dedicarse a jugar.

    Tras el varapalo del Mundial de 2006 y una posterior derrota ante Irlanda del Norte en el segundo partido de la etapa clasificatoria para la Euro 2008, el entrenador se sacó de encima todos los prejuicios y los reclamos para apostar por otra idea, una comandada por Xavi, Xabi Alonso, Iniesta, David Silva, David Villa, Marcos Senna, Carles Puyol, Sergio Ramos, Santi Cazorla, Fernando Torres y David Villa, ente otros. España dejaba la furia para concentrarse en someter a los rivales desde el juego.

    Jorge Valdano describió a la perfección el gran mérito del «Sabio de Hortaleza»:

    «Huyó del fifty-fifty, de esa teoría de poner a uno (volante central) que desequilibre y otro que recupere, porque al final no haces ni una cosa ni la otra. Renunció a centímetros y se decidió por jugadores de características similares, con complicidades que convirtieron a España en un equipo indescifrable. Y es que si Iniesta se la entrega a un especialista en destrucción, la pelota no vuelve. Por lo tanto, es mentira que se reparta el juego, no se reparte nada«.

    La idea era jugar, aprovechar la formación de esos futbolistas y su capacidad para interpretar el juego posicional. España dejó de ser la favorita sentimental para convertirse en un feroz competidor. Bajo su mando obtuvieron aquella Euro organizada por Austria y Suiza, y bajo su influencia lograron el Mundial Sudáfrica 2010 y la Euro 2012 de Polonia y Ucrania.

    El mejor homenaje posible es escucharlo y leerlo, que sean sus propias acciones las que nos recuerden la eternidad de un entrenador que le propinó una cachetada a los usos y costumbres y construyó lo que los españoles jamás creyeron posible. Un rebelde de verdad.

    Aquí sus charlas de vestuario de aquella Euro:

    Algunas de sus mejores frases:

    «Ni me siento mayor, yo no tengo que correr, ni tengo una experiencia terrible».

    «Los seleccionadores siempre terminamos mal. Le pasó a Clemente y a Luis le va a pasar»

    «No me hace daño la crítica. Me molesta el insulto».

    «He tenido salidas de tono sobre todo cuando tengo la razón».

    «Los futbolistas son como actores de cine, quieren que les aplaudan».

    «Tienen un día libre (los jugadores) después del partido con sus mujeres y lo que sea, tienen libre. Pueden hacer lo que quieran y lo que deseen… Primero porque estar conmigo es para cagarse».

    «Lo más agradable es dedicarme a esta profesión. Sólo con pisar un campo me encandila, el olor a hierba».

    «Me gusta más de mote ‘Zapatones’ que ‘Sabio’, porque sólo sé que no se nada».

    «Yo creo que un entrenador de fútbol debe ir en chándal a los partidos»

    «Tengo un amigo japonés que es sexador de pollos»

    «Dígale de mi parte a ese negro que usted es mejor que él», se lo dijo a Reyes en relación a Henry.

    «Yo con Raúl no me he bajado los pantalones».

    «Máteme usted pero no me mienta», en referencia a las críticas sufridas en un encuentro ante Dinamarca.

    «Me gustaría que la selección tuviera un nombre, una identidad. Igual que Brasil es la canarinha o Argentina la albiceleste, me gustaría que España fuera La Roja», dijo en el verano de 2004 cuando llegó al banquillo de la selección. De ahí el apodo de la ‘Roja’ actual.

    «Dios no se mete en estas cosas, es justísimo. No va con España ni con nadie, aunque, bueno, Rusia es atea»

    «Suecia nos los va a poner en japonés (difícil)».

    «Si Gattuso es una referencia, yo soy un cura»

    «Al Rey lo conozco de cuando era Príncipe y tengo una anécdota con él. Una vez me entregó la medalla de oro deportiva y yo le dije: Rey, no sería mejor que nos diera un poco de dinero mensualmente. Y cada vez que le veo le pregunto: ¿cómo va lo nuestro? Y me responde: lo nuestro va bien pero sigue como está»

    «Y ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar, y ganar, y ganar, y ganar, y eso es el fútbol, señores».

    «Aquí el más tonto hace relojes de madera. Y funcionan»

    «¿Lo han entendido? Pregunto, ¿lo han entendido? ¿Sí? Pues esto, esto (golpeando la pizarra), no vale para nada. Lo que vale es que ustedes son mejores y que estoy hasta los huevos de perder con estos, en este campo. Son el Atlético de Madrid y hay 50.000 dentro que van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por su orgullo, hay que salir y decir en el campo que sólo hay un campeón y va de rojo y blanco.», en el discurso previo a la final de Copa del 92.

    «Forman ustedes un grupo excepcional. Si no llego a la final con este grupo es que soy un mierda, y he organizado una mierda de equipo», en una charla previa a un encuentro del a Eurocopa 2008.

    «Al linier hay que llamarle por su nombre, yo me se los nombres de todos los linieres».

    «Cogí una selección, intento dejar un equipo».

    «Estoy aquí por defender al fútbol y a los profesionales que lo engloban».

     

    Fotografías cortesía de UEFA y elconfidencial.com