Etiqueta: Fútbol

  • Fútbol en gotas

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    Gota a gota. Veintidos gotas que entienden su condición y su misión. Todas en unión para formar una gran gota, enorme, más fuerte que la simple suma que la explica. Juntas para provocar una avalancha con el poder de destrucción de una bomba atómica. Unidas en un viaje que sólo tiene validez si las veintidos, hermanadas en una sola, llegan a la meta. Inquilinas y protectoras de un espacio; cumplidoras de un objetivo que trasciende su existencia individual: la creación y evolución de un cuerpo llamado equipo, colectivo, familia, grupo, etc. Son 22 porque también creo en los beneficios de las plantillas cortas, entre ellos la comprensión de las ventajas de remar juntos hacia la orilla. Por ello se dice que el todo siempre es más que la simple suma de sus partes.

    Es una forma muy simple de explicar lo que creo son los deportes colectivos, y en este caso el fútbol. Por ello me fastidian los noticiarios. Porque además de las payasadas que hoy los caracterizan, estos espacios se han convertido en los principales sponsors del individualismo y en enemigos de la reflexión. Presentan un gol y su celebración. Magnifican al goleador y su posterior saludo, obviando todos los comportamientos previos, tan importantes como el remate final. ¿Los noticiarios están para informar? Sí, pero quienes los integran deberían formar, o por lo menos invitar a su audiencia a no quedarse sólo con la última escena de la película.

    Las gotas, separadas en misiones individuales, jamás tendrán la potencia del colectivo. El camino que lleva a la gota hasta el suelo es más interesante que su simple aterrizaje.

     

  • Un cangrejo llamado CAR

    En la terminología criminalística se usa la expresión “cangrejo” para definir aquellos casos imposibles de resolver a pesar del esfuerzo y la dedicación de los investigadores. No conozco un vocablo similar que se adapte al rubro de la construcción, por lo tanto usaré esa palabra en un contexto diferente.

    El Centro de Alto Rendimiento se ha convertido en el cangrejo de la FVF. Está por terminar un tercer proceso eliminatorio desde que se anunció su construcción y la Vinotinto aún no puede usarlo ni siquiera para entrenarse. El show montado antes de la Copa América de Argentina fue sólo eso, un pobre espectáculo que buscaba dar de comer a las voces complacientes con la directiva de la federación. Ni hablar del proceso eleccionario que recientemente se celebró en el inconcluso edificio y en el que como de costumbre se utilizó la imagen de un par de jugadores de la selección para tratar de tapar al bosque con un árbol.

    Todos los años se han hecho promesas acerca de la inauguración del CAR y ninguna se ha traducido en la culminación de la obra. Lo que sí ha logrado la FVF es callar mediante amenazas las voces que han cuestionado el proyecto, o mejor dicho, ha camuflado su incapacidad para terminar de una vez por todas lo planificado una década atrás. Junto con las palabras intimidantes, Rafael Esquivel y su acompañante de turno – hasta César Farías ha asumido esa condición – han señalado como culpables a PDVSA, Empresas Polar y a cuanta compañía haya estado ligada en algún momento al balompié nacional.

    Ahora bien, no debe sorprendernos que mientras la Vinotinto siga ganando partidos y peleando la clasificación para el mundial de Brasil 2.014, el CAR no sea tema de conversación porque además de los futbolistas, cuerpo técnico y directivos hay muchos oportunistas que se creen indispensables en los logros de la selección y por ello prefieren tapar el sol con un dedo. Piensan que esconder la invalidez de nuestros dirigentes se traduce en hacerle un favor al fútbol y por ello se creen partícipes de una gesta que no les pertenece en mayor grado que al venezolano de a pie.

    La motivación detrás de la construcción de un Centro de Alto Rendimiento no es otra que poder ofrecerle a los futbolistas todas las comodidades posibles para que puedan prepararse para su tarea en un mismo lugar. Hoy, cuando la Vinotinto lucha por un cupo al próximo campeonato mundial, el inmueble margariteño no cumple con su razón existencial. Rabindranath Tagore decía que “la verdad no está de parte de quien grite más”, y yo le agregaría que tampoco acompaña a quien amenaza e intimida. Hoy no hay CAR, mañana parece que tampoco…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 11 de julio de 2.013

  • Más playa, menos fútbol

    «No es fácil juntar a tantos jugadores y armar un equipo, porque vienen de equipos diferentes«. Son palabras de Edson Rodríguez, entrenador del Deportivo Petare y ex jugador de la selección nacional. En la misma nota que se puede leer en la edición del lunes 08 de Agosto en el diario Líder, Rodríguez agrega que «por eso fue que arrancamos temprano, porque queremos que ya se vaya haciendo el grupo y se vayan conociendo dentro de la cancha«.

    Las declaraciones del técnico parroquial a la periodista Jessica López no van de la mano con la mayoría de los trabajos que muchos equipos vienen realizando en ciudades de playa. Para entender lo que afirmo, bien vale la pena observar la fotografía que envía el departamento de prensa de ese equipo:

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    Después de recordar que dicha imagen fue enviada por el mismo club, quiero pensar que la segunda parte del día es utilizada para tareas que Rodríguez considera importantes para que «se vaya conociendo el grupo«. Ahora bien, ¿no sería más productivo y positivo que todos las labores – física, técnica, táctica, psicológica y de conocimiento de grupo – sean realizadas en la cancha de juego? Me explico: si la misión del entrenador es acoplar tantos jugadores a una idea de juego, que se conozcan, que exista complicidad y, sobre todo, que tengan los elementos para tomar las mejores decisiones en beneficio del bien colectivo, entonces ¿por qué realizan esa faena pensando únicamente en una supuesta preparación física?

    Adentro de una cancha, los futbolistas pueden trabajar todos los aspectos que componen este juego y que antes mencioné, agregando la posibilidad de generar complicidad y sociedades tan necesarias para que la palabra equipo no sea una simple referencia.

    Expresa Edson Rodríguez que acoplar tantos jugadores nuevos es tarea difícil, que hacer que todos comprendan la idea de juego es complicado. ¡Claro que lo es! Pero esa labor se dificulta aún más cuando la mitad de la pretemporada se lleva a cabo en escenarios como los que muestra la fotografía que adorna este escrito.

    Un entrenador alguna vez me explicó que con estos «viajes» a la playa lo que se busca es entregarle al futbolista la posibilidad de trabajar en un ambiente distinto para que se motive con las tareas y no se fastidie de estar siempre en el mismo lugar, bajo la misma rutina. Suponen que la vista al mar hará menos pesados unas actividades que no mejoran el estado físico del jugador para jugar al fútbol y olvidan que la práctica que más entretiene al futbolista es aquella que involucra al balón en todos sus ejercicios. Un jugador de fútbol no se aburre jugando al fútbol, lo que le disgusta son todas las tareas que nada tienen  que ver con la pelota.

    Es una lástima que aquellos quienes jugaron prefieran mantenerse en su zona de confort antes que tomar riesgos. Hay costumbres que no por longevas dejan atrás sus aspectos negativos.

    Fotografía cortesía del diario Líder y el departamento de prensa del Deportivo Petare

     

  • El objetivo de una pretemporada

    En los meses de junio y julio se menciona mucho a la etapa de preparación en los equipos de fútbol sin afincarse en lo que ella debería ser. Pasa lo mismo cuando nos referimos al modelo de juego y por ello los mal llamados especialistas reducen el estudio a simples numeraciones telefónicas (4-4-2, 4-3-3, 4-2-2-2, etc) en vez de profundizar en el análisis de los comportamientos de los conjuntos, el por qué se producen y para qué se llevan a cabo.

    Comencemos por la pretemporada. Son muchas las voces que se unen para desvirtuar la verdadera razón de ser de esta etapa, que en su esencia ha sido concebida para que el grupo de jugadores pueda aprender y desarrollar el patrón de juego que van a ejecutar en una temporada y que ha sido diseñado por el cuerpo técnico pensando en las virtudes y las carencias de ese conglomerado de atletas. No se trata, como algunos señalan, de «llenar el tanque físico», ya que sin juego, al futbolista se le está preparando para correr. No se debe olvidar que al fútbol se juega corriendo, pero para poder jugar – meta del futbolista – hay que prepararse pensando en este juego y no en un evento de pista y campo.

    El fútbol, como bien lo explica Laureano Ruiz, abuelo del modelo de juego del F.C. Barcelona, es correr, parar, saltar, retroceder, picar y volver a frenar, actividades que el deportista debe realizar con una pelota o con la intención de recuperarla. Esta disciplina se lleva a cabo en un campo de grama, con unas medidas preestablecidas. En ese terreno, el jugador interactúa con sus compañeros y debe sortear los obstáculos que presenta el rival además del hecho de jugar con los pies, lo que ya supone una mayor dificultad coordinativa.

    Otra palabra autorizada para entender que los trabajos deben hacerse en el campo de juego y no en otras locaciones lo ofrece el profesor Víctor Frade, padre de la Periodización Táctica, metodología utilizada por José Mourinho, cuando explica que: “no, no las cargas son sólo para los burros. Los esfuerzos del fútbol son exclusivos del fútbol. Nada que quieras trabajar fuera del patrón de juego de un entrenador es real y por tanto te sirve de poco”.

    Entonces, ¿para qué ir a la playa o a la montaña si en una cancha de fútbol se puede preparar al jugador en todos los aspectos que componen este juego? Más que una duda, lo que planteo es un llamado a la reflexión a quienes hablan y hablan de automatismos y no se atreven a preguntarse si, alejados del campo de juego, se pueden aprender conductas que luego se llevarán a cabo en la cancha de fútbol.

    Columna publicada en el diario Líder el 04 de julio de 2.013

  • Luis Bonini

    «Porque la preparación física en la alta competencia no puede estar separada del desarrollo de la técnica individual ni del sistema táctico a emplear. Es por ello que debemos crear un sistema propio de entrenamiento, un método «nuestro» sin contradecir los principios básicos…»

     

     

  • Automatismos

    «Antes, por error, se pensaba que primero había que fabricar un atleta y luego que jugase a lo que sea. Si se quería entrenar la resistencia, se entrenaba por igual en el monte, en el mar… donde fuese. Y luego adaptaban esa resistencia a su deporte. Y no es así. Así pierdes tiempo y energía, pues cada deporte requiere su tratamiento específico». Francisco «Paco» Seirul.lo PF F.C. Barcelona

    El diccionario de la Real Academia Española define automatismo como:

    1. m. Desarrollo de un proceso o funcionamiento de un mecanismo por sí solo.

    2. m. Cualidad de lo que es automático.

    3. m. Psicol. Ejecución mecánica de actos sin participación de la conciencia.

    Me pregunto: ¿es posible esa ejecución mecánica de actos sin participación de la conciencia en un terreno distinto al que se supone será el lugar para poner en práctica esos automatismos?

    Las respuestas que el futbolista está capacitado para dar a las interrogantes que plantea el juego tienen que ver con sus cualidades, el entrenamiento, el aprendizaje de un modelo de juego y la confianza que el jugador tenga en él. Entonces, si todo esto lo va a llevar a ejecutar en un campo de fútbol, y es en ese lugar en el que va a afrontar las interrogantes que debe resolver, ¿para qué entrenarse fuera de ese lugar llamado cancha?

    Es una época de muchas interrogantes que algunos quieren esquivar con el resultado de turno, y aún así, el juego los deja en evidencia. Cada quien está en su derecho de cerrar los ojos y dejarse llevar o abrirlos y cuestionar.

    “En la mayoría de los trabajos está la pelota y eso le da un proceso de adaptación a lo que quiere el técnico Richard Páez de forma táctica”. Jorge Durán, PF de Mineros de Guayana

    Agradecimiento a Francisco Tochón Rosales (@ciscotochon) por la entrevista con el profesor Durán: http://www.accdminerosdeguayana.com/principal/index.php/noticias/1412-negriazules-realizan-trabajos-integrales-en-la-pretemporada

  • Más pretemporada

    No, no las cargas son sólo para los burros. Los esfuerzos del fútbol son exclusivos del fútbol. Nada que quieras trabajar fuera del patrón de juego de un entrenador es real y por tanto te sirve de poco. Víctor Frade, padre de la Periodización Táctica

    No se trata del modelo de juego sino de entender que al jugador no se le puede seguir preparando para algo distinto a su actividad.

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  • Fotos de pretemporadas

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    Mientras en Venezuela validamos este tipo de trabajos que de nada sirven para que el jugador asimile el modelo de juego y sus variantes, en otras partes del mundo siguen recordándonos que al jugador hay que prepararlo en el campo de juego con la pelota, que al fin y al cabo, son la herramienta y el lugar de trabajo. En esos lugares en los que se trata al jugador de fútbol como tal, nadie tiene la genial idea de decir que se juega mal porque los futbolistas están saliendo de la pretemporada y aún están relacionándose con la pelota.

    Lo dicho, mucha idiotez disfrazada de modernidad…

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    Fotos cortesía de http://www.deportivoanzoategui.com.ve y http://www.lavanguardia.com

  • Tiempos de pretemporada

    Soy optimista por naturaleza. Más allá de lo que dicta la historia, creo firmemente que podemos aprender de nuestros errores y aprehender las lecciones necesarias para el progreso colectivo.

    Hecha esta confesión, explico el origen de la misma. Son muchos los entrenadores venezolanos que con sus propios recursos han salido vía Europa para actualizar sus conocimientos para luego analizar la validez y conveniencia de lo aprendido en sus equipos. Es clave la reflexión porque nada en la vida es copiar y pegar y por ello hay que darse el tiempo necesario para meditar y cotejar.

    Los destinos elegidos tienen que ver casi siempre con la observación de metodologías que más allá de sus triunfos son reconocidas y admiradas en el fútbol mundial, pero es en este punto donde mi optimismo recibe un golpe bajo y deja de tener la fuerza de siempre, y es que no se pueden agregar variantes a la forma de trabajo si no se prepara de la mejor manera a los intérpretes.

    En su retorno al país, luego de charlar con Vicente Del Bosque, José Mourinho y otros preparadores de esa talla, muchos de nuestros entrenadores continúan validando pretemporadas en la playa, en campos de golf y en la montaña, con elementos ajenos al juego como el paracaídas; actividades muy positivas para la recuperación de lesiones pero ajenas a la preparación del jugador como futbolista.

    Claro que para cualquier cosa hay una excusa. Lo que no podrán explicar los defensores de semejante barbaridad es qué tienen que ver el paracaídas o la arena en la asimilación del modelo de juego del equipo (razón real de las pretemporadas) así como sus variantes; dónde esta la modernidad de esos trabajos o si hizo falta viajar tan lejos para justificar lo injustificable.

    No hay nada mas antiguo y moderno a la vez que preparar al jugador de fútbol con la pelota. Con ella mejora su físico de cara a la temporada y al mismo tiempo se cultivan aspectos técnicos, tácticos, psicológicos y grupales, todos integrados en un mismo plan de entrenamiento. El balón es la herramienta de trabajo y el campo de juego es la oficina del jugador. Como explica Paco Seirul.lo, preparador físico del Barcelona, “los jugadores de fútbol que van a correr a la montaña mejoran su salud, pero no mejoran su preparación física”.

    Ante tanta idiotez disfrazada de modernidad, esta es la época del año ideal para reflexionar si al jugador se le dota con las mejores herramientas para cumplir con su tarea o si seguiremos justificando malos partidos porque los futbolistas “recién salen de la pretemporada”.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 27 de junio de 2.013

  • Hacer propio el camino

    No hay una sola manera de jugar al fútbol y mucho menos una única forma de observar este juego. Panzeri lo dejaba claro cuando explicaba que hay tantas visiones del fútbol como espectadores, por ello es que sorprende que algunos quieran vender sus verdades como conceptos absolutos e irrenunciables. Que Brasil no enamore con su juego no invalida sus intentos, y por ello estamos obligados a entender antes que rechazar.

    Puede que sean eso, absolutos e irrenunciables, lo que no se traduce en verdades ni en fórmulas mágicas. Son simplemente formas de observar un juego que tiene más dudas que certezas. Bielsa piensa en el juego de una manera y ella es su verdad, no la única certeza de este juego.

    Hoy, partiendo de eso que acabo de expresar, me declaro admirador de todo aquel que expresa su opinión y la hace suya; de toda persona que antes de repetir sin meditar prefiere reflexionar y entregar sus propios conceptos. Pero más que nada, respeto muchísimo a quienes ven el juego antes que el nuevo tweet del estadista de turno.

    Desde el FC Barcelona presentan su metodología como la propia, no como la mejor sino como la forma de trabajar que a ellos les funciona. Así debe ser en todos los equipos y en todas las visiones de este juego: anteponer la reflexión y la claridad de conceptos, moldearlos según el contexto y ser fieles a ellos. Copiar por copiar es tan útil como desmerecer una propuesta basados en el criterio de otros.

    No hay expertos. Hay quienes expresan su opinión y quienes repiten como loros. Todos tenemos la posibilidad de escuchar, así como de pensar. En el camino cometeremos errores, pero esas equivocaciones valdrán «su peso en oro» si son obra de la reflexión y la puesta en escena de esas consideraciones.