Etiqueta: FVF

  • Competición desvirtuada

    18 equipos. No fue un capricho expandir la primera división en el año 2.007 sino una maniobra para aumentar las cuotas de poder. 18 equipos en un fútbol que aún no comprende el valor de la formación y prefiere aplicar medidas sin la debida reflexión. 18 equipos que deberían tener como objetivo formar jugadores desde las categorías infantiles pero que, en contra de cualquier lógica, sólo tienen equipos juveniles para cumplir con las exigencias federativas. 18 equipos en primera división irrespetando nuestro contexto.

    Me preguntan a través de Twitter si conozco por qué hay tanta diferencia entre el Zamora local que goleó al Táchira el pasado sábado y aquel que le cuesta hacer un gol en Copa Libertadores. No creo que sea la inexperiencia de sus futbolistas o planteamientos equivocados. De hecho, el equipo de Sanvicente sale a jugar todos los partidos con la misma intención de protagonizar los duelos y someter al rival. El problema está en la diferencia de nivel de las competiciones y en el fútbol esto se nota. Por ello, nuestro torneo está en el sótano del continente. ¿Cómo solucionarlo? Friedrich Nietzsche nos enseña el camino: «al pensar se debe estar ya en posesión, mediante la fantasía, de lo que se busca; sólo entonces puede juzgar la reflexión».

    ¿Quienes pueden hacer algo al respecto? La dirigencia, es decir, los representantes de esos 18 equipos que hacen vida en la primera división. Aplicando el consejo del filósofo alemán pudieran encontrar respuestas en la ponderación. Si piensan en su beneficio personal entonces todo quedará como está y seguiremos sumando excusas ante cada fracaso de nuestros equipos.

    El panorama es sumamente oscuro. La FVF responde siempre de la misma manera: son los equipos quienes pueden llevar el torneo a un número de equipos acorde a nuestra realidad. Esa explicación es correcta pero esconde una pequeña trampa: en un país en el que sólo se transmiten un puñado de encuentros por fecha, en el que además se premia a la mediocridad con posibles participaciones en copas internacionales y la segunda división es prácticamente inexistente para los medios, ¿quien en su sano juicio va a aprobar una reducción de la primera división? O peor aún ¿nos sentamos a esperar muestras de planificación de parte de quienes sólo piensan en ganar hoy?

    Volvamos al consejo de Nietzsche y prioricemos la meta de un fútbol mejor que sólo se podrá conseguir a través de la aceptación de que el beneficio colectivo siempre será mayor que cualquier logro individual. De lo contrario, nuestra competición seguirá regalando virtudes y tristezas.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 13 de Marzo de 2.014

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  • Futbolistas, ¡cuiden su gremio!

    ¿Qué hacemos con la AUFPV? ¿Le seguimos el juego a los dirigentes del fútbol venezolano y la desacreditamos para que respiren estos “señores del fútbol” quienes, en su gran mayoría, tienen una larga hoja de incumplimientos? No. Y es que entre los extremos hay muchos puntos de coincidencia que deben ser aprovechados para no retornar a la situación de desamparo que caracterizó el pasado reciente. La suspensión del partido entre Anzoátegui y el Deportivo Táchira por orden de la FVF demostró que la actuación del gremio de futbolistas le movió el piso al poder. Estos conflictos deben examinarse a corto, mediano y largo plazo.

    En primera instancia, no hay duda que Rafael Esquivel fue el ganador. Su rápida reacción y su invitación al poder político hacen del veterano dirigente el triunfador de una contienda que no terminó la semana pasada. El “jefe” supo aprovecharse de la coyuntura que vive el país para mostrarse como el hombre fuerte de este fútbol. En el horizonte cercano nada de eso cambiará, por ello su declaración en la que llamaba al gremio a revisarse porque él estaba molesto con su actuación.

    A mediano plazo la fuerza federativa no se ve tan potente. Si la directiva de la asociación de jugadores mejora su estrategia comunicacional y es capaz de demostrar que sus errores no nacieron de la mala fe sino de la inexperiencia, seguramente recobrará el apoyo mayoritario que hace días tuvo. No hay que olvidar su incansable labor para que se le reconociera a sus miembros las deudas de algunos equipos para con ellos. Eso sí, de este episodio deben aprender que de las prisas no nace nada bueno y que eso de andar agarrados de manos con la Federación no es lo más recomendable. Ya decía alguien que «cuando bailas con el diablo es él quien te cambia».

    Es imposible saber qué sucederá en el largo plazo. Los seres humanos son imprevisibles, así que la mejor opción – para el fútbol y los futbolistas – dependerá de que comprendan que no hubo error en la convocatoria a posponer la 7ma jornada sino en haber cedido a  las presiones. Aprender la diferencia entre diferir y suspender es muy importante para así evitar confusiones. Reconocer los errores es el punto de reinicio de un crecimiento que es muy necesario para el futuro de nuestro fútbol, sobre todo si a éste lo comprendemos como un espacio en el que sólo caben dirigentes capaces que no confundan la gimnasia con la magnesia.

    Por cierto, ¿nos hacemos la vista gorda ante el silencio del representante de los futbolistas en la FVF o del seleccionador nacional interino?

    Columna publicada el jueves 06 de Marzo de 2.014 en el diario Líder

  • Un domingo distinto

    Todos conocemos lo que sucedió el pasado domingo. Según cifras de la AUFP, 95% de los futbolistas profesionales se abstuvieron de participar en los partidos de la jornada por temor a que su seguridad se viese comprometida debido a las protestas que se llevan a cabo en el país. Los equipos se ampararon en una providencia de la FVF y convocaron futbolistas de sus categorías juveniles para cumplir con el calendario. Dos entrenadores fueron despedidos y aún no hay claridad en cuanto al futuro de algunos futbolistas. Se condenó al entrenador de El Vigía por dirigir pero se aplaudió a otro que hizo lo mismo. Pasadas las horas, ¿realmente hemos reflexionado sobre lo sucedido y hacia dónde vamos?

    Rápidamente podemos decir que el gremio de jugadores ha dado el primer paso importante de su corta existencia. Su crecimiento ha sido lento, pero hoy, errores más y errores menos, pareciera contar con el poder necesario para ser escuchado. Queda la sensación de que ante inmediatos escenarios de conflicto, la asociación está obligada a actuar con la misma firmeza que el pasado fin de semana. La posición asumida por el Atlético Venezuela de rescindir los contratos de muchos de sus jugadores es la oportunidad para demostrar si realmente existen o sólo fue un espejismo.

    Por otro lado, resulta que hay un único culpable de los males de este fútbol. Debo recordarle al lector que la directiva de la FVF es elegida a través del voto de las asociaciones estadales y de los presidentes de los equipos de primera división. Si estos últimos están tan seguros acerca de la raíz del problema, ¿como aprueban todos los años la memoria y cuenta de esta directiva y luego la reeligen como a ningún gobernante democrático en el mundo?

    Es necesario hacer énfasis en este punto. Quienes dirigen este fútbol lo hacen gracias a la autorización que le entregan estos directivos, y son ellos quienes, en período electoral, tienen la potestad de decantarse por una opción diferente, algo que no han hecho en casi 30 años, por lo que sus arrebatos recientes son cuando menos sospechosos. Rafael Esquivel y Laureano González son funcionarios electos, no herederos.

    Decía el filósofo español José Antonio Marina: «la filosofía, en este momento, tiene que ser un servicio publico. Creo que la sociedad necesita de ese proceso de reflexión sobre lo que pasa, sobre lo que hace  y sobre lo que se dice porque sino podemos perder el rumbo con mucha facilidad». El futuro pasa por dudar, reflexionar y pensar acerca de lo sucedido en estos días. Antes de creerle las mentiras al gritón de turno mejor hacerle caso a Marina.

    Columna publicada el jueves 27 de Febrero de 2.014 en el diario Líder

  • Sin noticias del CAR

    Diciembre de 2.013. Otro año que se nos va sin noticias que confirmen lo que tanto ha anunciado la FVF durante los últimos años: la finalización del mayor elefante blanco del fútbol sudamericano, el Centro de Alto Rendimiento en Margarita. Excusas hay miles; cada día que pasa se agregan argumentos que intentan justificar una realidad incontestable que deja muy mal parado al ente federativo y al fútbol venezolano.

    De esto no sé si han tomado nota quienes dirigen al balompié nacional. Ya no se trata de que unos dolientes de este deporte nos quejemos por su pobre gestión, de hecho, ya hemos sido superados por la globalización, ese proceso que entre otras cosas permite que en cualquier parte del mundo se conozcan las noticias y la realidad de cualquier país sin tener que recurrir al espionaje, a Snowden o a Wikileaks.

    Este reclamo no busca desenmascarar el absurdo que significa la ubicación de este centro de entrenamiento – es una locura sin sustento que se haya levantado en Margarita y no en una ciudad dónde la Vinotinto juegue sus partidos – sino de recordar que luego de siete años con Richard Páez y seis con César Farías, el CAR sólo sirve como salón de reuniones y fiestas. ¡Trece años! Dos procesos técnicos que han servido para popularizar y profesionalizar a nuestra selección pero que aún no cuentan con ese enorme monumento a la incompetencia que es el edificio margariteño, y que se suponía debía constituirse en el hogar de la Vinotinto.

    Cada vez que alguien denuncia esto, el Sr. Rafael Esquivel se escuda detrás de una supuesta campaña en su contra. A ello sólo puedo responderle con las palabras del periodista argentino Dante Panzeri: “Yo no pretendo arreglar el fútbol ni el país ni el mundo. Sólo pretendo que, los que mandan y están para eso, intenten arreglarlos. Y, si no quieren arreglarlos, o no saben o no pueden, me conformo con que se sepa que yo no estoy desarreglado ni doy mi conformismo ni resignación a ese desarreglo”. La prensa, aunque se crea lo contrario, no tiene control sobre planos, ingenieros, recursos, cemento o cabillas, por lo que nada tiene que ver con este inexplicable retraso que algunos, de manera sospechosa, pretenden validar.

    Por último, pensando en el sucesor de César Farías, quiero aportar un dato: el elegido tendrá que apoyar a la FVF en defensa de lo indefendible (CAR). ¿Se imagina usted que al próximo DT de la selección le pregunten por este tema y a diferencia de la postura adoptada por Farías señale que el CAR no es apropiado? Queda claro por qué no les conviene elegir a Sanvicente…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 12 de diciembre de 2.013
  • Bochorno vinotinto

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    César Farías renunció a su cargo de seleccionador nacional. Lo hizo a través de una carta publicada en su blog (http://cesarfariasdt.blogspot.com/2013/11/carta-la-aficion-vinotinto.html) y en ella hay algunas consideraciones que, más que esclarecer el misterio que tanto él como la FVF han alimentado, aumentan las dudas que caracterizaron la relación Farías-Esquivel. Ateniéndome únicamente al comunicado – publicado por Gustavo Pellicena y no por Farías – quisiera compartir algunas consideraciones.

    – El entrenador, o quien haya redactado el comunicado, afirma lo siguiente: «debo aclarar ante el país que el no haber hecho declaración alguna sobre este delicado aspecto ha sido única y exclusivamente por respetar los lapsos  acordados con la Federación Venezolana de Fútbol y, particularmente, con Rafael Esquivel, con quien siempre abordé todo lo concerniente a mi labor«. Pregunto, ¿cómo se combina ese respeto al cual hace referencia el Sr. Farías con la negociación que ha llevado a cabo con el equipo mexicano Xolos de Tijuana? ¿La relación laboral era entre Esquivel y Farías o entre la FVF y Farías?

    – Unos párrafos más abajo, Farías cuenta la razón por la que hasta hoy no se había separado del cargo: «Esquivel, de manera reiterada, me pidió que lo pensara con calma y que me tomara un tiempo prudente, que su deseo era que siguiera en el cargo y que esperáramos la convención de la FVF prevista para el 28 y 29 de noviembre en Porlamar, en la cual se trataría mi caso«. Justifica lo intempestivo de esta comunicación ya que el día de ayer se enteró «a través de los medios de comunicación, que no será hasta el mes de enero cuando probablemente se discuta el tema de la dirección técnica. Ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Hay que hacer notar que en la carta publicada en el blog del seleccionador no hay en ninguno de sus párrafos una continuación de esa charla que sostuvo con Rafael Esquivel luego del partido ante Paraguay. Según lo publicado en ese blog, Farías no respondió contundentemente a la propuesta hecha por el presidente de la FVF para continuar a cargo de la selección nacional. No hubo un sí ni un no, y esto es llamativo, porque si no había renunciado a sus obligaciones, ¿cómo se explica que haya entrado en un proceso de negociaciones con otro club?

    – El ex seleccionador confiesa también que «mi permanencia o no como seleccionador nacional nunca ha dependido de un contrato ni de cláusulas de rescisión, ni nada parecido. No existe contrato porque todo giró alrededor de un acuerdo verbal con el presidente de la Federación, quien cabalmente cumplió con lo acordado, por tanto he esperado pacientemente, tal y como lo solicitó el propio Esquivel, por la decisión de la FVF hasta el día de hoy«. Rafael Esquivel, presidente de la FVF, tiene una idea distinta a la expresada por su (ex?) empleado, como así lo explicaba al diario El Nacional el 04 de octubre de este año: «César Farías tiene contrato vigente hasta el final del Mundial, es decir, hasta agosto de 2014. Después de ese momento, decidiremos qué ocurrirá con el seleccionador nacional, y lo informaremos oportunamente al país«. Estimado lector, las confusiones son el pan nuestro de cada día y ninguno de nosotros está libre de caer en una de ellas, pero olvidar si se ha firmado o no un contrato es algo muy peligroso, sobre todo porque indicaría graves problemas cognitivos. Ahora bien, si en vez de olvidar la existencia del vínculo contractual lo que hay es una pequeña mentira blanca, pues abróchense los cinturones; al fútbol venezolano lo conducen personajes capaces de estas conductas con tal de mantenerse en el poder o, peor aún, de hundir al adversario de turno.

    – En esa misma afirmacion hay otra cosa que queda clara: el desprecio de la FVF por las formas. Supongamos – ya no se puede descifrar qué es cierto y qué es falso – que el vínculo, como lo expresa el Sr. Farías, haya sido de palabra, dado el grado de confianza entre Esquivel y Farías. Pero, ¿puede una institución tan grande como la Federación Venezolana de Fútbol manejarse de manera tan informal? ¿Cómo le explicaría Esquivel a sus directivos que él y sólo él está en capacidad de negociar con el director técnico el futuro de la selección? De ser cierto el acuerdo verbal entre Esquivel y Farías, ¿para qué diablos están entonces los otros miembros de la directiva?

    – Ante la asombrosa e inexplicable decisión de la FVF de no discutir el tema del seleccionador nacional hasta finales de enero de 2.014, Farías responde que «ante esta realidad, quiero expresar públicamente mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Seleccionador Nacional. Otro lapso de espera sería perjudicial para la propia selección«. Sigo sin comprender algo: si hay un contrato y no se ha confirmado la intención de rescindirlo, ¿cómo es que había que tomar una decisión acerca del mismo? Recapitulemos para que no hayan confusiones: el seleccionador había tomado la decisión de abandonar el cargo una vez finalizada la eliminatoria. Esquivel le pidió que reconsiderara y hasta el día de hoy no hubo una respuesta que confirmara su voluntad de renunciar. En el interín algo se quebró; el seleccionador negoció con el equipo Xolos de Tijuana y según trascendidos de la prensa, viajaría la semana que viene para hacerse cargo de ese club.

    – César Farías tiene derecho de decidir su futuro profesional. Rafael Esquivel tiene la potestad de contratar o destituir a quien le parezca. La FVF puede seguir siendo un ente presidencialista cerrado a los cambios y poco dado a comprender la realidad de este deporte en nuestro país y en el mundo. Los actores mencionados, sumados a quienes se acomodaron y aplaudieron estas aberraciones, son cómplices del deterioro de nuestro fútbol. Porque si bien es cierto que la Vinotinto se ha ganado un respeto internacional gracias a sus actuaciones, no se equivoquen; eso lo han logrado los futbolistas y sólo ellos con su rebeldía, sus cualidades y su hambre de triunfos. Hoy ha vuelto a quedar claro que tanto el entrenador como la dirigencia tenían una agenda personal que iba más allá del fútbol y gracias a su egoísmo desmedido, han logrado lo que hace un tiempo parecía imposible: manchar el nombre Vinotinto.

    Hoy, a través de Twitter, de un blog y del silencio quedaron todos retratados.

    P.D: ¿No se consideró comprar un dominio web? Hacer todo esto a través de un blog es cuando menos un insulto a la solemnidad y el respeto que merece la Vinotinto

  • El substituto de Farías

    La más que probable salida de César Farías de la Vinotinto ha desconcertado a muchos, sobre todo a quienes pensábamos que su continuidad estaba asegurada. Sorprende además que al mencionar los posibles candidatos para sucederlo, solo se tome en cuenta la cantidad de trofeos que estos han logrado sin reparar en cómo han jugado sus equipos, olvidando que la valía de un entrenador no se cuantifica en medallas sino a través de la construcción de un modelo de juego acorde con sus futbolistas. No pretendo restarle importancia al papel del director técnico, pero sí creo necesario recordar que su elección comprende algo más que una manifestación de gustos o caprichos y la FVF así debe entenderlo.
    La nacionalidad del futuro técnico no debería ser un valor tan importante, y por ello prefiero ocuparme en las virtudes que este debe poseer. Un seleccionador es justamente eso, alguien que debe tener la capacidad de identificar el momento que vive cada uno de sus futbolistas para así conjugar esa actualidad con las cualidades innatas de cada jugador y las relaciones que se sucedan en el terreno de juego.
    Esto quiere decir que el seleccionador debe tener la fortaleza de tomar decisiones que beneficien a la idea de colectivo. No es un trabajo sencillo porque la FIFA se ha encargado de restarles tiempo de preparación a los conjuntos nacionales y por ello los seleccionadores no cuentan con las horas de entrenamiento necesarias para transmitir todo lo que desean.
    La repetición del término seleccionador no es casual. Hay que tener en cuenta que el DT de un equipo nacional es justamente un seleccionador, alguien que idealmente atesore la capacidad y la madurez de elegir futbolistas sin reparar en amistades o compromisos; si lo prefiere, un seleccionador es una especie de coleccionista de futbolistas. No basta sumar trofeos o distinciones, hay que ir más allá y considerar todo lo que lo caracteriza, como, por ejemplo, la relación con los jugadores, su salida de los equipos, su manejo ante la prensa y su adaptabilidad a los recursos; es decir, a las cualidades de los jugadores.
    Saque usted su conclusión acerca de cuáles de los candidatos cumplen con los requisitos que señalo en este espacio. Hay otras condiciones que exploraré en próximas entregas y que seguramente harán que vayan desapareciendo nombres. Eso sí, le recuerdo que este ejercicio que hacemos es solo eso, un juego, ya que seguramente la FVF ya ha hecho su elección.
    Columna publicada en el diario Líder el jueves 28 de noviembre de 2.013
  • El primer paso

    La reunión entre directivos de equipos venezolanos llevada a cabo la semana pasada en la ciudad de Barinas ha abierto la caja de los truenos. El simple hecho de que una mayoría de los participantes de la primera división hayan acordado aumentar la frecuencia de esas juntas para así dar forma, paso a paso, a lo que se conocería como la liga de fútbol, nos invita a recordar a Anselmo de Canterbury y una de sus frases más conocidas: «no quiero comprender para creer, sino que creo para poder comprender».

    Nuestro fútbol profesional es, como expresaba la semana anterior, la mayor muestra de indolencia del deporte rentado venezolano. Sólo hay que conocer los reclamos de cada uno de los directivos que hicieron acto de presencia en Barinas para comprender la penuria que caracteriza a nuestro balompié. Para muestra un botón: tanto el béisbol como el baloncesto tienen acceso a los dólares preferenciales que otorga CADIVI, lo que les ayuda a contratar mejores jugadores importados y/o técnicos, y adicionalmente, invertir en las instalaciones deportivas. En cambio, el fútbol venezolano es una arena de competencia desleal en la que equipos como Caracas, Táchira o Yaracuyanos, por nombrar sólo a tres, rivalizan con otras instituciones que, por estar ligadas íntimamente al poder público, gozan de un presupuesto mayor sin que éste sea aprobado por quienes eligieron a esos funcionarios que deciden el destino de ese dinero.

    Vuelvo a San Anselmo porque quiero creer en la buena intención de quienes visitaron Barinas con la voluntad de ver a sus colegas como potenciales socios y no como enemigos. Lo digo porque en el país que vivimos ya no nos reconocemos como adversarios sino como oponentes hostiles que nos queremos quitar hasta el aire. Y sólo hago referencia al tema CADIVI porque para que se reconozcan todos como copartícipes de una misma empresa, las cuentas deben estar claras y las intenciones deben ser, cuando menos, similares.

    Crecer, perfeccionar este negocio y entender que la creación de una sociedad sólo puede nacer desde los acuerdos y la aceptación de las diferencias, son apenas algunos de los requisitos que deben consentir y respetar estos dirigentes. Hoy se han ganado la curiosidad y el beneplácito de una buena parte de la hinchada, y la misma Federación da a entender que acusó el golpe con el invento de una liga sin pies ni cabeza presentada este mismo martes. Apuesten a la serenidad y recuerden que Esquivel piensa en cien metros; ustedes deben planificar una maratón.

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 14 de noviembre de 2.013

  • La liga, la verdad y la mentira

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    – Para que exista la mentira también debe existir la verdad. El bien sólo es tal si se compara con lo que conocemos como el mal. Uno necesita del otro para justificar su existencia. ¿De qué serviría si toda conducta humana fuese parte de aquello que conocemos como el bien? ¿Podríamos hablar del bien si no conocemos su alter ego?

    – Si en cada virtud podemos encontrar un pecado, podemos asegurar que en cada verdad hay una mentira. Puede que parezca contradictorio pero reitero, ambas situaciones conviven y se necesitan para subsistir,

    – Sócrates, según Leszek Kolakowski, establecía que «es impensable que el hombre haga el mal por voluntad propia a sabiendas de que hace el mal; si comete algún mal, lo hace por ignorancia; si sabe lo que es bueno, hace el bien«. Contextualizando, y siempre según Sócrates, Rafael Esquivel y sus socios no tendrían conciencia del desastre que es su gestión porque en ningún momento han tenido la voluntad de crear este caos que vive el fútbol venezolano.

    – Si comprendemos que la búsqueda de la verdad es uno de los grandes motores de nuestra existencia, entonces podemos pensar que la mentira es simplemente la pirotecnia destinada a distraer al público mientras quien la vendió como verdad construye su propia ilusión de la realidad. Ese oasis, con el permiso de Sócrates, no ha podido disimular la incapacidad de la dirigencia venezolana ni tampoco, en muchos casos, su intención de hacer daño, es decir, de hacer el mal. Puede que desde la FVF quieran recordar a Nietzsche y expresar que la verdad no es mas que un conjunto de ficciones de la filosofía o simplemente juegos del lenguaje, pero en ese caso dudo que en las oficinas de Sabana Grande defiendan su gestión a partir de los enunciados del autor de «Zaratrustra» o se escuden detrás de lo que para Nietzsche eran las verdades: simples metáforas.

    – La foto que adorna este escrito ejemplifica la relación existente entre la verdad y la mentira, entre el bien y el mal, la comedia y la tragedia. En ella hay elementos verdaderos como que ese evento se llevó a cabo y su existencia, vista desde el punto de vista de la marca de telefonía, es real y verdadera en cuanto a la intención de patrocinar al deporte profesional venezolano. La empresa, o mejor dicho, el origen de su participación, es indiscutible porque se limita a una simple relación de intercambio comercial. Da dinero para que su nombre se asocie al evento. Simple.

    – La parte oscura la pone en la mesa el socio, en este caso, la FVF. La mentira, aquella que va asociada con el nombre de la transacción – liga de fútbol- se muestra como lo que realmente es, una mentira, y forma parte de la tragedia denominada fútbol venezolano. Es la anti virtud porque esta nueva relación comercial esta siendo manipulada por quienes necesitan dar un golpe de autoridad, entonces, su origen es totalmente distinto al que plantean en su discurso. Lo dicho, pirotecnia para la distracción del idiota de turno. Nace, convive y se sostiene gracias a un aporte económico y al silencio de quien prefiere callar, silencio que favorece a los intereses de la mentira y la mala intención.

    – ¿Nació la liga venezolana de fútbol? No. Pero el hecho de bautizar un acuerdo económico con ese nombre sirve para, como dicen en el sur, demostrar quien la tiene más larga. Hoy Esquivel, su directiva y sus secuaces han dado a entender que el camino hacia la creación de una liga no será sencillo, es más, en la reunión de Barinas estaba presente el delfín de Esquivel y su presencia sirvió para potenciar la rápida reacción del presidente de la FVF, entendida esta rebeldía como una verdad pero que al fin y al cabo es otra de sus tantas mentiras. ¿Por qué es mentira? Porque no existe tal liga, pero la mentira le ha servido para señalar una verdad: Esquivel es quien tiene el poder, los contactos y el dinero.

    – Entonces, repasemos el origen del evento de hoy. Una compañía desea participar, como patrocinante, del evento futbolístico. Esa compañia, con la intención de asociar su producto al deporte, hace entrega de unos recursos económicos y luego, gracias a ese aporte monetario, establecerá que su asociación ha beneficiado a esta actividad. Con el paso del tiempo descubriremos si tal aporte fue de la magnitud e influencia que anuncian.

    – Por otro lado, la FVF, con la necesidad de contrarrestar el efecto causado por la primera reunión de clubes de primera división, no encuentra otro recurso que la mentira. Miente cuando utiliza el término Liga a su favor; miente cuando manipula el aporte de la compañía telefónica a su conveniencia para así utilizar la palabra «liga» sin siquiera especificar de qué se trata, y mienta cuando dice que la reunión de los clubes no le preocupa en lo más mínimo. En fin, que verdad y mentira van de la mano, sólo que esta vez queda claro quien detona los fuegos artificiales.

    Foto encontrada en la web, créditos a quien corresponda

  • De vacaciones

    El comunicado oficial fue enviado el miércoles pasado. En él se notifica que la Vinotinto no tendrá partidos amistosos en lo que resta de año y se explica que «así lo informó el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel, quien precisó que la decisión fue consensuada con los propios jugadores, luego del partido con Paraguay, que se realizó el pasado 11 de octubre”. Permítame afirmar que este es un documento que conspira contra la FVF más que cualquier columna de opinión.

    Aconsejo que se guarde esta declaración por varios motivos. El primero de ellos tiene que ver con lo que creo es el retorno a un conformismo que parecía desterrado desde tiempos anteriores a Richard Páez. Tanto él como César Farías planificaban encuentros amistosos en las etapas post eliminatorias, con la idea de probar jugadores y variantes de cara al futuro. Por ello queda la impresión de que la FVF prefiere un «salto atrás» antes que seguir alimentando un proceso evolutivo que no puede ni debe detenerse. Esto me hace recordar a un político que cuando fue ungido como candidato presidencial por su partido decidió pasar tres semanas de vacaciones porque se encontraba “muy cansado”. La historia no lo deja bien parado a aquel ex Gobernador.

    Insisto, ¿hay alguien que en su sano juicio piense que las metas se consiguen desde la inactividad y el mínimo esfuerzo? No olvidemos que hablamos de una selección, es decir, de un colectivo que se reúne muy de vez en cuando, por lo que cualquier oportunidad para crear sesiones de trabajo debe ser aprovechada. No se comprende que la respuesta al fracaso premundialista sea justamente lo contrario a lo que aconsejan aquellos que han recorrido el camino del éxito. Esa holgazanería se paga caro.

    Ahora bien, esta negativa a promover partidos amistosos puede estar motivada también porque aún no se tiene claro quien conducirá a la Vinotinto, lo que confirmaría los rumores que señalan que la posible continuidad de Farías ha perdido fuerza, o, sencillamente, no hay recursos económicos para afrontar esos compromisos.
    Sea la razón que sea, nuevamente queda sin utilidad esa hermosa frase publicitaria: «Vinotinto somos todos», ya que según Rafael Esquivel, ni usted ni yo podemos protestar por cosas tan básicas como lo que plantea el comunicado oficial del miércoles pasado, o que después de dos fracasos consecutivos, la selección sub 20 aun no tenga un conductor definido. Cosas del caribe, que se mezclan con el poder y la indolencia…

    Columna publicada en el diario Líder el jueves 24 de octubre de 2.013

  • Descifrando Mensajes

    En la columna de la semana pasada me atreví a escribir la siguiente afirmación como una parte de la explicación de la casi segura renovación de César Farías al mando de la Vinotinto: «está seguro – Esquivel – de que con los jóvenes valores se logrará el sueño mundialista». El proceder de ambos protagonistas permite al observador interesado sacar conclusiones que pueden servir para interpretar los mensajes que para algunos parecen encriptados. Uno de ellos se encuentra en la lista de jugadores convocados para el último partido de las eliminatorias ante Paraguay.

    Repasemos los nombres que influirían en la decisión de darle curso a la continuidad del ciclo Farías: Rafael Romo, Alexander González, Rafael Acosta, Pedro Ramírez, Rómulo Otero, Juan Falcón, Josef Martínez y Fernando Aristeguieta. En total son ocho futbolistas a los cuales habría que sumarle otros jóvenes que no están en esta ocasión junto a los lesionados Salomón Rondón y Tomás Rincón para entender el entusiasmo de Rafael Esquivel en cuanto a la renovación del técnico oriental.

    «La verdad real sólo se da respecto a lo que ya existe. Todo lo que afirmo sobre la realidad lo afirmo porque me parece verdad. En cambio, respecto de lo posible, de la creación, de la ética, no debe aplicarse el concepto de verdad, sino el de bondad. Lo que importa es preguntarnos: ¿Sería bueno que fuera así?». Esta frase le pertenece al filósofo español José Antonio Marina y bien vale adecuarla a nuestro contexto para comprender ese futuro que en la FVF ven tan claro.

    Un conjunto de fútbol es un organismo que vive, piensa, actúa, teme y busca el éxito según sus cualidades; es un grupo de seres humanos que juntos conforman un nuevo ser vivo, y desde el momento de su nacimiento, comienzan un recorrido similar a lo que como individuos llamamos vida. Pero para que el proceso existencial tenga sentido debe venir acompañado de una evolución, proceso natural que debe ser aceptado y fomentado por ese ente llamado equipo.

    No hay duda acerca de las virtudes de los futbolistas antes mencionados, pero ¿seguiremos creyendo que la sola presencia de talento es capaz de ofrecer respuestas contundentes en un juego que necesita más variantes que la simple acumulación de aptitudes? ¿Basta con el optimismo que caracteriza a la juventud para que se mantenga el sueño mundialista? ¿Acaso los jugadores que estaban antes no eran talentosos? Estas y otras interrogantes apuntan a que la intención de renovación del ciclo no nace de la reflexión sino de las emociones que produce un incierto tiempo por venir.

    Columna publicada en el diario Líder el 27 de septiembre de 2.013 http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/Descifrando-mensajes.aspx#ixzz2g7bhYcM0